La Generación Z, la más pesimista ante la jubilación: uno de cada 10 jóvenes españoles cree que nunca podrá retirarse
No quieren, pero creen que será irremediable. Los trabajadores españoles no desean retrasar su edad de jubilación pese a los intentos del Gobierno por promover la jubilación demorada, pero casi la mitad (45%) de los profesionales de oficina ya vaticina que se verá obligado a retirarse más tarde lo que planeaba, según el informe anual Randstad Workmonitor. Los más jóvenes, que día a día ven cómo la factura de las pensiones y el número de jubilados no paran de crecer, son los más pesimistas: el 51% de la Generación Z cree que retrasará su retiro y un 11% (1 de cada 10) teme que nunca podrá jubilarse.
El pesimismo de los trabajadores españoles es mayor que la media global (43%) y se sitúa en la banda alta del contexto europeo, superada solo por Suiza (55%) y Polonia (48%). En las otras tres grandes economías del euro, las expectativas de jubilación tardía son considerablemente inferiores: Alemania (35%), Italia (31%) y Francia (28%).
Los deseos y las expectativas realistas chocan frontalmente. Al 88% de los trabajadores en España le gustaría jubilarse a los 65 años o antes (un 57% querría hacerlo antes de los 60). Sin embargo, la realidad económica y regulatoria ajusta estas previsiones: únicamente el 41% confía en poder retirarse a los 65 o antes, mientras que solo un escaso 9% cree viable hacerlo antes de cumplir los 60 años debido a la situación económica y del sistema de pensiones.
La incertidumbre sobre el futuro de las pensiones tiene un marcado componente generacional. Frente a la percepción internacional, donde son los "baby boomers" quienes concentran la mayor expectativa de retrasar su jubilación, con un 49%, en España son los trabajadores más jóvenes quienes contemplan con mayor pesimismo su futuro laboral.
El 51% de los profesionales españoles de la Generación Z, aquellos con edades comprendidas entre los 18 y los 28 años, prevé que tendrá que jubilarse más tarde de lo que inicialmente había previsto. La proporción supera la de los "baby boomers" (47%), los "millennials" (44%) y la Generación X (41%).
La diferencia es todavía más significativa cuando se pregunta por la posibilidad de no llegar a jubilarse. Aunque el 17% de los trabajadores de la Generación Z confía en poder retirarse antes de los 60 años, un 11% de ellos cree que nunca podrá hacerlo. Es una proporción tres veces superior a la registrada entre los "millennials" y la Generación X, en ambos casos del 4%.
Esta preocupación deriva directamente de la creciente incertidumbre sobre la capacidad del sistema de pensiones para garantizar un retiro en las condiciones que hoy se consideran normales. El envejecimiento y la caída de los nacimientos, el aumento del número de pensionistas y la necesidad de contener el gasto alimentan este temor.
Ellas temen más no poder jubilarse
La percepción sobre la jubilación también varía en función del género. Mientras que a escala mundial la proporción de mujeres (43%) y hombres (42%) que prevé una jubilación más tardía es prácticamente idéntica, en España la brecha es más pronunciada. El 49% de los hombres españoles anticipa que tendrá que retrasar su retiro, frente al 41% de las mujeres. Sin embargo, ellas presentan una mayor incertidumbre respecto a la posibilidad de llegar a jubilarse: un 6% de las trabajadoras considera que nunca podrá hacerlo, frente al 3% de los hombres. Esta diferencia puede estar relacionada con las mayores interrupciones de las carreras profesionales de las mujeres por asumir en mayor medida las tareas de los cuidados y el hogar.
El nivel educativo también introduce diferencias significativas en las expectativas de los trabajadores. El 46% de quienes cuentan con un nivel formativo alto considera que tendrá que retrasar su jubilación respecto a sus planes iniciales. Entre ellos, además, un 13% calcula que seguirá trabajando hasta los 70 años o incluso más debido a la naturaleza de sus puestos, mientras que solo un 4% teme no jubilarse nunca. Aquellos con educación media registran las menores expectativas de retraso de su jubilación (39%) y también un 4% cree que no se podrá jubilar. En el caso de los trabajadores menos formados, el 64% querría retirarse antes de los 60 años por desgaste, pero el 10% cree que nunca podrá jubilarse.
La situación laboral de los profesionales también condiciona la opinión sobre su futura jubilación. El 56% de los que están en búsqueda de trabajo esperan una jubilación tardía (frente al 39% de quienes no buscan actualmente empleo) y un 7% considera que jamás logrará retirarse.
