Compartir piso deja de ser el refugio de los jóvenes: una habitación se come casi un tercio de su sueldo neto en las ciudades más tensionadas
Compartir piso ya no puede considerarse el salvavidas de los jóvenes que no pueden permitirse un alquiler en solitario. En las ciudades más tensionadas, donde la oferta está en mínimos y los precios en máximos, hasta una habitación se come casi un tercio del sueldo neto de un joven, superando el límite máximo del 30% recomendado por los expertos. Valencia, Palama y Barcelona se sitúan a la cabeza de las ciudades donde el alquiler compartido requiere un mayor esfuerzo.
Un análisis de Pisos.com que compara los precios del mercado del alquiler compartido y los salarios de los más jóvenes revela que, en el conjunto del país, el precio medio de una habitación en piso compartido se sitúa en 475,98 euros mensuales, lo que representa el 19,34% del salario bruto medio español, fijado en 29.540,26 euros anuales por el INE. No obstante, este porcentaje se dispara al tener en cuenta el salario neto y también crece si se pone el foco en los tramos de edad más jóvenes, que son los que en mayor medida recurren al piso compartido,
"El problema no es solo el precio de la habitación, sino la combinación de salarios bajos, contratos precarios y mercados tensionados. Para un trabajador joven en una gran ciudad, destinar una quinta parte del sueldo bruto -y en la práctica casi un tercio del neto- al alquiler de una habitación deja un margen de ahorro prácticamente nulo", señala Ferran Font, portavoz y director de Estudios de Pisos.com.
La comparativa del portal, no obstante, se centra en los salarios medios brutos sin distinguir entre tramos de eDAD, por lo que las tasas de esfuerzo que arroja son más bajas de las que realmente asumen los jóvenes españoles al pagar una habitación de alquiler.
Valencia encabeza el ranking de las capitales. Un trabajador destina de media el 27,60% de su salario bruto a este gasto, con un precio mensual de 616,74 euros. La presión se explica por una combinación especialmente desfavorable: a unos precios elevados se suma un salario medio en la Comunidad Valenciana de 26.816,98 euros anuales, uno de los más bajos entre las comunidades que cuentan con grandes ciudades sometidas a una fuerte presión inmobiliaria.
Palma de Mallorca ocupa el segundo puesto. Una habitación cuesta allí 617,31 euros al mes y absorbe el 25,48% del salario medio balear. Por detrás aparece Barcelona, donde el esfuerzo alcanza el 24,43%. La capital catalana presenta, de hecho, el precio medio de habitación más elevado, con 646 euros mensuales, aunque su salario medio -31.730,05 euros anuales- permite amortiguar parcialmente el impacto.
Santa Cruz de Tenerife completa las cuatro primeras posiciones, con un esfuerzo del 24,08%. En este caso, una habitación cuesta 504,08 euros al mes, pero el salario medio de Canarias apenas alcanza los 25.120,38 euros anuales, el segundo más bajo de las comunidades analizadas. Madrid, por su parte, cae a la sexta posición, con un 21,70% del salario bruto (34.410,01 euros anuales, el segundo más alto del análisis) destinado al alquiler de una habitación que cuesta de media 622,14 euros.
"Barcelona y Valencia ilustran dinámicas opuestas que convergen en el mismo resultado: en un caso es el precio el que dispara el esfuerzo, en el otro es la brecha entre precios y salarios. El denominador común es que el mercado de habitación en alquiler ha perdido su condición de válvula de alivio para quienes no pueden acceder a un piso completo", apunta Font.
La excepción dentro de las ciudades con mayor poder adquisitivo es San Sebastián. Pese a pertenecer al País Vasco, la comunidad con el salario medio más alto de España, con 35.170,28 euros anuales, la capital guipuzcoana exige el 18,66% del sueldo para cubrir una habitación, con un precio medio de 546,80 euros que refleja la especial presión de su mercado inmobiliario.
El mapa cambia radicalmente al alejarse de los grandes mercados metropolitanos y costeros. Badajoz y Cáceres presentan los niveles de esfuerzo más bajos de España, con un 10,14% y un 10,57%, respectivamente. Una habitación cuesta allí 211 y 220 euros al mes, cantidades que permiten mantener el gasto en niveles mucho más contenidos, aunque Extremadura registra también el salario medio más bajo del país, con 24.979,44 euros anuales.
Les siguen Burgos (11,27%), Palencia (11,30%), Córdoba (11,45%), Zamora (11,46%) y Jaén (11,52%), todas ellas por debajo del 12% del salario bruto. Se trata de capitales de tamaño medio, con mercados de alquiler menos presionados y precios de habitación que en varios casos no superan los 260 euros mensuales.
