Juicio por amenazas a Ariel Robles: esta es la pena solicitada por el fiscal contra Yendry Quirós
La Fiscalía solicitó imponer tres meses de prisión a la activista Yendry Quirós Conejo, conocida como La Colocha, por las amenazas dirigidas contra el exdiputado del Frente Amplio Ariel Robles Barrantes en el 2023.
El fiscal Ángel Cerdas planteó la solicitud este miércoles 2 de setiembre durante sus conclusiones en el nuevo juicio contra Quirós, que continuó a partir de las 8:30 a. m. en los Tribunales de Justicia de San José.
Durante su intervención, Cerdas cuestionó que Quirós pidiera detener la violencia política contra la entonces diputada Pilar Cisneros mientras, según sostuvo, solicitó una agresión contra Robles.
El fiscal afirmó que Quirós podía estar en desacuerdo con Robles, lo cual es parte de la democracia, pero no amenazarlo.
Cerdas también se refirió a la declaración de Quirós, quien durante la primera audiencia aseguró que la expresión contra Robles fue una ocurrencia espontánea. El fiscal sostuvo que, si una persona no conoce sus propios límites, es mejor no hablar.
¿Por qué Yendry Quirós enfrenta un nuevo juicio?
El proceso contra Quirós se originó por hechos ocurridos el 22 de junio de 2023, durante una protesta frente a la Asamblea Legislativa, cuando Robles todavía ejercía como diputado.
Ese día, mediante un megáfono, Quirós le dijo al entonces legislador que “se haga un churchill con el sirope que le van a sacar de la nariz, para que aprenda a ser hombre”. También lo llamó “chuchinga”.
El 4 de marzo de 2025, el Tribunal Penal del Primer Circuito Judicial de San José absolvió a la activista. En aquella ocasión, se consideró que sus palabras constituían una “expresión de deseo” y que Quirós no se había atribuido directamente la ejecución del daño anunciado.
El Ministerio Público apeló y el tribunal de alzada acogió el recurso. Los jueces determinaron que el fallo inicial cometió un “yerro jurídico medular”. Aclararon que la ley no exige que el agresor “exteriorice expresamente que ejecutará personalmente el daño”. Lo legalmente relevante, sostuvieron, es “la exteriorización seria, verosímil e intimidante de un mal futuro”.
El tribunal rechazó la tesis de que la frase fuese inofensiva y explicó que la expresión sobre sacarle el sirope “fue comprendida por todos los intervinientes como referencia a hacer sangrar al diputado” y que bajo ninguna circunstancia “constituye un mero exabrupto ambiguo, ni una expresión inocua”, señala el fallo.
En el documento judicial se explica que, al proferirse públicamente contra un legislador en funciones, la acción adquiere “una connotación objetivamente violenta e intimidatoria” que “excede el mero intercambio áspero de opiniones políticas”.
El fallo advierte, además, sobre la normalización de la violencia institucionalizada y rechaza que pueda minimizarse “bajo la sola consideración de tratarse de frases coloquiales”.
Por ello, el tribunal ordenó llevar a cabo un nuevo debate ante uno distinto y aclaró que la anulación no constituye “una declaración anticipada sobre la responsabilidad penal de la imputada”.
El nuevo juicio comenzó el jueves 27 de agosto. Durante esa audiencia, Robles declaró que sintió las palabras de Quirós como un llamado para que lo agredieran.
“Sentí que fue un llamado a que me agredieran”, declaró.
Quirós, por su parte, negó que sus palabras fueran una amenaza. Aseguró que las expresiones fueron espontáneas y que buscaba darle “dinamismo” a su discurso durante la manifestación.
