La caída de la hoja de los castaños va tiñendo de marrón, amarillo, naranja y ocre las laderas de la Serranía de Ronda. Este fenómeno se le conoce como el Bosque de Cobre y se trata de una metáfora con la que se hace referencia al paisaje de otoño que la naturaleza regala, y que con el paso del tiempo se ha convertido en una de las estampas más fotografiadas del interior de la provincia de Málaga. El Bosque de Cobre se extiende por el Valle del Genal , una de las tres grandes zonas de la Serranía de Ronda, junto a la meseta y el Valle del Guadiaro. Este territorio destaca por su carácter montañoso, con sierras agrestes y grandes pendientes. Se encuentra cercado por el Campo de Gibraltar, la Costa del Sol o los Llanos de Antequera. Lo integran doce municipios , todos con una amplia tradición en torno a la castaña. Son Alpandeire, Benadalid, Benalauría, Cartajima, Faraján, Genalguacil, Igualeja, Jubrique, Júzcar, Parauta, Pujerra y Yunquera. Duranbte todo el año sorprende por sus paisajes, aunque también la gastronomía o las numerosas fiestas, algunas declaradas de Singularidad Turística por su interés provincial. Mucho más que un paisaje El Bosque de Cobre cuenta con la peculiaridad de que no es un espacio público . los castañares son fincas privadas que dan sustento a parte de la población local de numerosos pueblos. Por ello, los visitantes podrán recorrerlos con la vista y a fotografiarlos desde los miradores o desde los propios pueblos en donde se hospeden. Aquellos que quieran adentrarse en el bosque pueden hacerlo por senderos locales o de gran recorrido, como la Gran Senda de Ronda (GR 141), cuyas etapas 4, 5 y 6 discurren cerca del río Genal. Se trata de una formación forestal con gran importancia ecológica, cultural y económica para la comarca de la Serranía de Ronda. Todavía esta especie mantiene oficios y tradiciones, es un producto agroalimentario y cuando se pinta de amarillos y ocres, se trata de un gran atractivo para un turismo rural, en contacto con la naturaleza. Con el final de la recogida de la castaña, en noviembre, llegan los tradicionales «tostones», en los que se asan castañas acompañadas de anís, aguardientes y licores autóctonos. Son fiestas que reúnen a vecinos y a numerosos visitantes que permanecen esos días en la Serranía de Ronda. La castaña también se puede degustar en forma de platos cocinados en los numerosos restaurantes de la zona y comprar cruda en temporada o en conserva durante todo el año.