Santana celebra su 70 aniversario en Linares y proyecta su nueva etapa industrial
Santana Motors ha querido convertir su septuagésimo aniversario en una auténtica reivindicación de su pasado industrial y, al mismo tiempo, en el escaparate de su relanzamiento desde la histórica factoría de Linares. La ciudad jiennense, con la que la marca mantiene una vinculación visceral que define su propia identidad, acoge hasta el próximo 12 de noviembre la exposición «Papel & Metal» en la emblemática Plaza del Ayuntamiento. Esta muestra propone un recorrido minucioso por las diferentes etapas de la compañía a través de documentos de archivo, material fotográfico y una cuidada selección de vehículos que narran la evolución de la movilidad en España durante las últimas siete décadas. La programación conmemorativa trasciende la mera contemplación estática e incluye una gran concentración que este sábado reunirá a más de un centenar de vehículos Land Rover Santana procedentes de todos los puntos del país. Propietarios y entusiastas del motor darán cita en la localidad para rendir homenaje a unos modelos que durante años constituyeron la herramienta de trabajo indispensable en el campo, la industria y los terrenos más abruptos de la geografía nacional. Junto a ellos, la exposición permanente exhibe tanto unidades históricas, civiles y militares, como los nuevos modelos de la marca y los vehículos de competición del Santana Racing Team. Echar la vista atrás implica recordar los orígenes de Metalúrgica de Santa Ana S.A., constituida en 1956 con el propósito inicial de fabricar maquinaria agrícola. El punto de inflexión llegaría apenas dos años después, en 1958, gracias al acuerdo de colaboración alcanzado con Land Rover para la producción bajo licencia de vehículos todoterreno. Aquella alianza propulsó a Santana hasta convertirla en un referente internacional del 4x4 y en el motor económico de Andalucía, llegando a dar empleo a 5.000 trabajadores y arraigándose profundamente en el tejido social de varias generaciones de linarenses. Hoy, tras superar periodos de inactividad y arrancar una nueva etapa en 2025, la compañía busca proyectar ese legado hacia el futuro. La estrategia actual de la marca combina la robustez y capacidad que siempre caracterizaron a sus vehículos con la incorporación de tecnologías de última generación, apostando además por la competición deportiva como banco de pruebas. De este modo, el 70 aniversario se consolida no solo como un ejercicio de memoria colectiva, sino como la carta de presentación de un proyecto industrial renovado con vocación de expansión internacional.