Se cumple una semana del fatídico accidente de tren en la red de Alta Velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de Urda, en el que un AVE de Renfe y un convoy de Iryo chocaron, dejando 69 muertos y más de 100 heridos. Pasados unos días del siniestro y después de negar esa posibilidad en varias ocasiones, finalmente Óscar Puente, el que era ministro de Transportes, dimitió en la noche del 3 de noviembre, tras cuatro horas de comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso. «Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año , por muy distintos que sean y tenga o no responsabilidad directa en ellos. Es una cuestión de dignidad política, coherencia y de empatía con las víctimas», expresó Puente . Tras sus varias declaraciones y explicaciones posteriores al accidente, el político socialista había contestado a la prensa sobre su dimisión que no era lo que creía que tenía que hacer, ni tampoco el deseo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, palabras que han dejado retratado a Puente y que hace pensar a muchos que finalmente ha cambiado de idea con fines electoralistas. Estas conclusiones llegan para varios partidos y parte de la opinión pública dado que en los primeros días de esta semana se han publicado varias encuestas que reflejarían un escenario peor para el partido de Sánchez en las urnas después del accidente ferroviario en Urda, el segundo en menos de un año, recordando el de Adamuz y las 46 víctimas que perdieron la vida. Así, una de las opiniones que sostienen enste punto de vista es la del periodista Carlos Herrera , quien llevaba días expresando que Puente debía dimitir y que, ahora que lo ha hecho, considera que no ha sido por dignidad, ni por respeto a las víctimas, sino respondiendo a una estrategia de cara a los comicios del 29N. Tal como ha indicado en su monólogo de la mañana en COPE, cree que esta dimisión ha sido, además, planificado en tiempos y formas: «Ha esperado, ha estado negando esa posibilidad durante los últimos días y, en medio de los telediarios, después de una comparecencia de cuatro horas en el Congreso, en la Diputación Permanente, sin autocrítica, llena de contradicciones, dijo que se iba», a lo que añadía: «Sacó unos papeles que tenía escritos y soltó la bomba para que entrara en los informativos de televisión y de radio de última hora de la tarde. Todo muy teatral ». Siguiendo las palabras del propio Puente, el periodista señalaa que es obvio que no es sostenible que siguiera en el cargo tras lo ocurrido en Urda y Adamuz, pero advertía sobre lo que cree que hay detrás de esta decisión: «No nos engañemos: Puente no dimite ni por respeto a las víctimas, ni por asunción de responsabilidad política alguna. Esa cosa de que en democracia los platos rotos se pagan, que venimos diciendo tantas veces, no. Puente dimite porque estamos en precampaña electoral y su presencia era una hemorragia imparable de votos para su partido . Él se va obligado por las encuestas, nada más», sentenciaba. Herrera también planteaba que el escenario que queda ahora para Sánchez puede tornarse en diferentes opciones: «¿Qué hará ahora? Pues bueno, hará un discurso sobre la dignidad y todo eso. ¿Se pondrá victimista? Alabará el gesto de Puente, ¿tratará de compararlo con algún otro? Sacará a Mazón o yo qué sé. Pero ya les digo: ni dignidad ni respeto a las víctimas, se va por cálculo electoral». Además, el de COPE ha añadido que, sin Puente, Sánchez está ahora más solo para la campaña , al igual que al no contar con Zapatero, aunque destaca que «le quedan Tezanos, el cursi cuentista este de Iván Redondo, le quedan todos los de Televisión Española, los sindicatos, La Séptima, Telepedro 2, yo qué sé», opinaba. Como reflexión final, indica que el PSOE ahora «es un muerto» , que Sánchez tendrá que hacer frente a la responsabilidad de este accidente Ferroviario y que, además, Puente también sale de la ecuación de la sucesión del líder socialista.