Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso al descubierto las precarias condiciones existentes hoy en cárceles europeas para garantizar la atención sanitaria a los detenidos.El estudio abarcó 39 de los 53 países del continente y reveló la enorme brecha en la salud general de las personas en prisión en comparación con las del mundo exterior.