El serbio
Novak Djokovic, el tenista con más títulos de
Grand Slam de la historia, estuvo anoche en el '
Pequeño Maracaná' de
Belgrado y alucinó con el
Barça. El equipo de
Flick sometió al rival con la misma superioridad con la que él ganaba la gran mayoría de sus partidos, hasta bien poco. ‘
Nole’ no solo presenció la manita de goles del
Barça, más otros tres disparos al poste, sino que alucinó viendo en directo las diabluras de
Lamine Yamal, el control del mundo de
Pedri y las tres asistencias de gol de
Koundé, al que ya nadie podrá convencer, nunca más, de que él no es lateral. Pero es que
Casadó y
De Jong demostraron que, juntos en el doble pivote, no hay quien les quite un balón. Además,
Fermín entro enchufadísimo y, en quince minutos en el césped, hizo más que muchos jugadores en una temporada.
Seguir leyendo...