Las comunidades del PP abandonan en bloque la reunión con Hacienda para aprobar la condonación de deuda
Los consejeros de Economía de las once comunidades que gobierna el Partido Popular han abandonado el Consejo de Política Fiscal antes incluso de votar en contra. El Gobierno tiene la mayoría asegurada
Las claves de la quita de deuda “sin precedentes” a las comunidades autónomas
Apenas una hora después de haber dado comienzo, los representantes de las comunidades autónomas del Partido Popular (PP) han abandonado en bloque el Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que Hacienda va a aprobar la propuesta de condonación de 83.000 millones de deuda de las regiones, que asumirá el Estado si consigue una mayoría de apoyos de los grupos parlamentarios en el Congreso.
Los consejeros de Economía y Hacienda de las once comunidades que gobierna que el PP se han levantado de la mesa antes incluso de votar en contra, porque “no creemos que sea la forma de proceder, que se venga aquí con temas aprobados y seamos una comparsa. No queremos seguir trabajando así”, han expresado en los pasillos del Ministerio de Hacienda, justo después de marcharse. El representante de Canarias, también del PP pero que gobierna con Coalición Canaria, ha acompañado al resto de populares.
El funcionamiento de este órgano facilita que la propuesta tenga garantizada su aprobación. Hacienda cuenta con la mitad de los votos, por lo que solo necesita un voto más, que será, como mínimo, el de Catalunya, gobernada por el PSC y de donde proviene la iniciativa de esta propuesta, incluida en el pacto entre PSOE y ERC para la investidura del presidente Pedro Sánchez en 2023.
En las declaraciones previas a la reunión, ninguno de ellos había adelantado la intención de plantar a la ministra María Jesús Montero, aunque sí habían hablado de “teatrillo” y “engaño”. “No podemos aceptar las migajas del pacto de Sánchez con los independentistas”, han proclamado algunos de los consejeros 'populares' tras la espantada.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se ha quedado en la reunión del Consejo de Política Fiscal con los consejeros de Economía y Hacienda de Castilla-La Mancha, Asturias, y la consellera de Catalunya, y los representantes de Euskadi y Navarra, aunque estas comunidades no pertenecen al régimen de financiación común, debido a que tienen conciertos propios, y la propuesta de asunción de deuda por parte del Estado no les afecta.
Este miércoles por la mañana, en el Congreso de los Diputados, la vicepresidenta ha apelado directamente al PP: “No pueden reclamar más recursos para las comunidades autónomas y votar en contra del objetivo de estabilidad que le daba a los territorios 4.500 millones más, votar en contra del impuesto a la banca cuya recaudación va a las comunidades y les daba 1.500 millones más, y no se puede votar en contra de una condonación de 83.000 millones de euros”.
Las once comunidades del régimen común gobernadas por el PP pueden rechazar la propuesta “gratis” en este Consejo de Política Fiscal y Financiera. La complejidad de mantener esa oposición aumenta cuando el asunto pase por el Congreso de los Diputados, donde el Gobierno necesita el apoyo de la mayoría de los grupos. Del plano territorial, se pasa al parlamentario.
En la práctica, esta condonación o quita de deuda, que proviene de la reivindicación de Catalunya y que el Ministerio de Hacienda ha extendido a “todas” las comunidades, ahorrará aproximadamente entre 5.000 y 7.000 millones en intereses a los que hacen frente las Administraciones regionales. Un coste que recaerá en el conjunto del Estado. En otras palabras, son intereses de la deuda que dejan de pesar en los presupuestos regionales y pasan a la Administración central, aunque sigue siendo “dinero de todos los españoles”. Es por eso, que la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, insiste en que es una “medida generosa” por parte del Gobierno.