La sucesión de borrascas que una vez más han acabado por partir en dos la playa de la Albufereta –al estar en la desembocadura de un barranco complica encontrar una solución definitiva-, arenal, no nos olvidemos, que volverá la normalidad en unas semanas si el cielo nos respeta, ha devuelto a la actualidad un problema que sufre la costa de la provincia, consecuencia del feroz proceso urbanizador sufrido desde la segunda mitad del siglo XX: la regresión de sus playas.