Insatisfacción. Eso es lo que han generado los presupuestos de la Generalitat entre los profesionales de la Sanidad y la Educación, a los que no les han agradado en absoluto los recortes en materia de infraestructuras, a la vista de las necesidades existentes en la provincia de Alicante. Una crítica a la que, en el caso de los centros docentes, se le suma la preocupación por la caída de la financiación que puede sufrir el valenciano. En el ámbito sanitario, asimismo, se califica de insuficiente el aumento de los fondos en Atención Primaria, que consideran que sigue siendo la gran olvidada del sistema.