El truco para escribir los mejores propósitos de Año Nuevo: prohibido usar estas dos palabras al redactarlos
Es normal ver decenas de vídeos en estas fechas que hablen de ellos. Cada persona siente predilección por algunos en especial, mientras que teme la forma en la que otros pueden afectarle. Los propósitos de Año Nuevo toman los cuadernos, las agendas e incluso las aplicaciones de notas de millones de personas alrededor del mundo.
Estas declaraciones de intenciones, acompañadas en años recientes por imágenes o vídeos (los denominados 'vision boards'), han conformado una tendencia a la que todos decidimos unirnos, tarde o temprano. Hayas redactado ya tus propósitos o seas uno de los rezagados de siempre, te traemos en este artículo el truco infalible para acertar con tus deseos y mantener una actitud afín a ellos.
Recompensas positivas, esenciales a la hora de escribir
La doctora Claire Kaye, coach emocional, considera que uno de los mayores errores que se cometen al pensar en nuestras afirmaciones es el hecho de añadirles un componente adicional de presión. "Cuando comprendes qué es lo que deseas más, y no solo aquello de lo que deseas escapar, el cambio se vuelve mucho más sostenible", sostiene Kaye.
Ser realista también conforma una rama importante dentro de la relación entre la naturaleza de nuestras emociones y los propósitos. Kaye opina que una de las razones por las que hay propósitos que no se cumplen es por la imprecisión que los define. "'Perder peso' puede reformularse como: 'Quiero sentirme con más energía y más cómodo con mi cuerpo'", explica la doctora.
A su vez, uno de los consejos que todos los expertos enfatizan es el de planear nuestros propósitos de cara a las recaídas. En el caso de hacer ejercicio, por ejemplo, se valora más la perseverancia de volver a intentarlo tras un día en el que no hemos realizado actividad física frente a la negativa de continuar si se rompe la racha.
Dos palabras terminantemente prohibidas
Kimberley Wilson es psicóloga y divulgadora en redes sociales, y afirma, en una entrevista reciente con la BBC, haber dado con una de las claves para crear los mejores propósitos de Año Nuevo. Se trata, ni más ni menos, que de la eliminación del lenguaje fijo. Es decir, no se puede usar ni el 'siempre' ni el 'nunca', evitando de esta forma una situación donde solo se puede terminar con todo o sin nada.
"Prometerte a ti mismo que 'siempre saldré a correr los miércoles' o que 'no volveré a beber nunca más' solo te prepara para fracasar", puntualiza Wilson. Al desarrollar una visión estrecha, las personas pueden juzgar una única opción de forma aislada, cuando lo que se necesita en realidad es una perspectiva más amplia que sitúe un momento concreto en el contexto de muchos otros.
