Rodrigo Paz firma decreto para gobernar Bolivia a distancia en medio de tensiones con su vicepresidente Edman Lara
El presidente de Rodrigo Paz firmó un decreto supremo que le autoriza a gobernar Bolivia a distancia, utilizando medios digitales cuando se encuentre fuera del país, en una medida que ha generado críticas por posibles contradicciones con la Constitución y un incremento de tensiones con el vicepresidente Edmand Lara.
La norma, firmada el 29 de diciembre y difundida durante el feriado del 1 de enero, permite al mandatario asumir sus funciones desde el exterior y modifica la organización del Órgano Ejecutivo, a pesar de que el artículo 169 de la Carta Magna establece que la Presidencia debe recaer en el vicepresidente en caso de ausencia temporal.
Reacciones polémicas al decreto presidencial en Bolivia
El decreto firmado por Paz Pereira para gobernar a distancia generó fuertes cuestionamientos políticos. El senador Leonardo Roca calificó la medida de "extrema gravedad institucional" y advirtió sobre serias observaciones de constitucionalidad, al considerar que sienta precedentes delicados para el funcionamiento del Estado y la relación entre autoridades.
En la misma línea, el exdiputado Gonzalo Barrientos sostuvo que el decreto responde a diferencias internas entre el mandatario y el vicepresidente Lara, lo que profundiza la tensión política y representa un riesgo para la democracia. Por su parte, el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé advirtió que la medida afecta indirectamente la cadena de mando del Ejecutivo al priorizar mecanismos remotos sobre la suplencia constitucional.
Disputa entre el presidente Rodrigo Paz Pereira y el vicepresidente Edman Lara
La relación entre el presidente y el vicepresidente boliviano se ha visto marcada por cruces públicos y decisiones administrativas. En un acto oficial, el mandatario lanzó una referencia indirecta a su antiguo binomio al señalar: "Yo no hago tiktoks, yo actúo", en alusión al uso de redes sociales por parte del vicepresidente.
La tensión se reflejó también en el plano institucional con la firma de decretos que modifican atribuciones de la vicepresidencia y regulan la suplencia temporal del presidente. El contexto se agravó con un intercambio de acusaciones entre Lara y el viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, relacionadas con presuntas solicitudes de cargos y supuestos vínculos con organizaciones criminales, hechos que ambos niegan.
