Carmen Lomana deslumbra con un elegantísimo vestido burdeos de escote bardot para felicitar los Reyes
A lo largo de estas Navidades, Carmen Lomana nos ha dejado más de una lección de estilo. Todas ellas tan espectaculares como la anterior y sí, una prueba de que el título de anfritiona perfecta es otra vez para la socialité leonesa. En estas fechas de reuniones familiares y carácter festivo la hemos visto deslumbrar con vestidos verdes estilo tweed, también con otras elecciones de lo más femeninas con delicados vestidos de encaje, pero esta última es sin duda la más favorecedora de su álbum fashionista: un vestido escote bardot con ligero fruncido en color borgoña.
Siendo honestas, si hay alguien que sabe manejar el arte del buen vestir sin decir mucho esa es Carmen Lomana. Icono de estilo atemporal y prueba de que la edad no es más que un número cuando se trata de moda. Así que ya sabes si en las próximas semanas o meses tienen algún evento de noche que requiere cierta sofisticación apostar por un vestido como el que ha elegido ella para felicitar los Reyes es un acierto se mire po donde se mire.
Escote Bardot, el gran aliado de las mujeres +50
No es casualidad que el escote Bardot sea uno de los favoritos entre las mujeres más elegantes a partir de los 50. Este tipo de escote, que deja los hombros al descubierto de forma sutil, tiene un potente efecto rejuvenecedor: despeja la zona del cuello, estiliza la clavícula y suaviza visualmente el rostro sin necesidad de recurrir a artificios.
Además, aporta equilibrio a la silueta y un punto de feminidad sofisticada que funciona tanto de día como de noche. Carmen Lomana lo sabe bien y lo demuestra una vez más apostando por un diseño que huye de modas pasajeras y se apoya en cortes que favorecen hoy, mañana y dentro de diez años.
Un vestido burdeos que resume la estética Lomana
El color tampoco es una elección al azar. El burdeos —o borgoña— es uno de esos tonos que elevan cualquier look de noche al instante. Elegante, profundo y con carácter, resulta especialmente favorecedor en pieles maduras, ya que aporta luz sin endurecer los rasgos.
El fruncido ligero del vestido ayuda a definir la figura sin marcar en exceso, una fórmula que Carmen Lomana repite con inteligencia en muchas de sus apariciones. Una silueta limpia, bien estructurada y pensada para realzar, no para disfrazar. Exactamente ahí reside su éxito.
Accesorios a tono y peinado rejuvenecedor
Como buena experta en estilo, Carmen remata el look con una combinación impecable de accesorios. Los pendientes largos, de inspiración joya, aportan luz al rostro y equilibran el protagonismo del escote Bardot sin sobrecargar el conjunto.
La manicura, perfectamente coordinada con el tono del vestido, suma coherencia visual y refuerza esa imagen cuidada hasta el último detalle. Y, por supuesto, el peinado: su melena suelta, pulida y con volumen controlado, es uno de esos gestos beauty que restan años y añaden elegancia sin esfuerzo.
Una felicitación de Reyes que vuelve a demostrar que, cuando se trata de estilo, Carmen Lomana sigue marcando el camino. Y por aquí ya hemos tomado nota para lo que resta de 2026 de esta primera lección de estilo del año.
