Dentro de lo que fue un recital colectivo de juego al más puro estilo
Barça, la semifinal de la
Supercopa de España descubrió un póker atacante que, hace escasos meses, era impensable que tuviera el protagonismo que adquirió en un partido tan trascendental. Los cinco goles al
Athletic llevaron el sello de los cuatro de arriba, que además coparon los apartados estadísticos.
Roony Bardghji,
Ferran y
Raphinha formaron el trío atacante, con
Fermín como jugador del centro del campo más avanzado, prácticamente como un cuarto atacante. Con el apoyo de
Pedri desde atrás, causaron estragos en la zaga del Athletic.
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