Martes y 13. Un buen día para
Álvaro Arbeloa para debutar en el banquillo del
Madrid.
Xabi Alonso, el breve, ya es historia. Al entrenador blanco, que iba a revolucionar el fútbol, el que iba a ser el
Guardiola del
Bernabéu, no se lo ha cargado el
Barça en la
Supercopa, se lo empezó a cargar
Vinicius en el
Clásico de Liga. Ese fue el punto de inflexión. El brasileño no comprendió que, con 2-1, a falta de 20 minutos,
Xabi le sustituyese. Y decidió mostrar su enfado en un show de aspavientos nunca visto. Soltó sapos por la boca y se fue directo al vestuario despotricando del míster.
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