Según especialistas de S&P Global Energy, países como México y Canadá pueden ver reducida su participaciónen el mercado estadunidense, ante un aumento de la oferta venezolana.Lo anterior, es resultado de la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, por lo que la posible expansión de la producción y exportación de petróleo venezolano podría afectar a otros proveedores.Crudo venezolano cambia el panoramaAnte este contexto, el vicepresidente de Refinación y Comercialización en América del Norte y América Latina, Debnil Chowdhury, explicó que si las refinerías de Estados Unidos importan más crudo venezolano, es probable que se desplacen potencialmente los barriles de otros productores como los canadienses y mexicanos.Asimismo, recordó que en 1997, cuando las importaciones venezolanas alcanzaron su punto máximo, México producía más y Canadá menos, pero desde entonces, el auge del shale oil ha cambiado el panorama.Además, dijo que actualmente, nuestro país redujo su participación en el sistema de refinación de Estados Unidos."El inicio de operaciones de la refinería de Dos Bocas, la coquizadora de Tula y la de Salamanca están manteniendo parte del crudo pesado en México, por lo que esto crea cierto espacio para que el crudo venezolano ingrese al mercado, compensando las pérdidas de México", afirmó.En un webinar sobre el mercado, explicaron que el petróleo venezolano, aunque hoy representa apenas el uno por ciento del crudo global, sigue siendo un recurso para los mercados de crudo pesado, especialmente para refinerías en Estados Unidos y China. Adicionalmente, se presentan otros problemas, ya que las nacionalizaciones en la década de 2000 y las sanciones a fines de la década de 2010 obstaculizaron la industria petrolera.Lo anterior llevó a la falta tanto de inversión como de mantenimiento, así como al deterioro de tanques, oleoductos y suministro eléctrico.Obstáculos de la exportación venezolanaPor su parte, el director de Análisis de Petróleo de S&P Global Energy, Rick Joswick, dijo que respecto a la producción a corto plazo, la reinstauración de licencias para los titulares existentes puede generar un aumento de un par de cientos de miles de barriles al día.Sin embargo, se necesitarán años para superar los 300 mil barriles al día, debido a problemas de infraestructura, así como la necesidad de traer equipos y personal.De acuerdo con los especialistas de S&P Global, la capacidad portuaria de Venezuela no ha recibido inversiones, lo que podría ser un cuello de botella para el aumento de las exportaciones.Por su parte, el vicepresidente y estratega jefe del Upstream Energy Group en S&P Global Energy, Bob Fryklund, consideró necesario crear un marco gubernamental estable, restaurar la certeza legal y contractual, movilizar capital, así como reconstruir la infraestructura. “La seguridad en el terreno y la reestructuración institucional son desafíos importantes”, finalizó.AG