Caos y locura en el desenlace de la Copa África . Un polémico penalti pitado a favor de Marruecos en el último minuto provocó que los jugadores de Senegal, el otro finalista, abandonasen el terreno de juego del Estadio Prince Moulay Abdellah de Rabat y amenazasen con retirarse para mostrar su indignación con la decisión. Fueron minutos de intriga provocados por un agarrón de Diouf sobre Brahim tras un saque de esquina. Apenas dos minutos antes, el árbitro había anulado un gol a Senegal por un empujón previo de Seck sobre Achraf, también a la salida de un córner. El árbitro, el congoleño Jean Jacques Ndala Ngambo, fue avisado por el VAR para revisar el agarrón sobre Brahim, y después de un par de minutos de decisión, optó por pitar el penalti. Esa segunda acción colmó la paciencia del entrenador y los jugadores senegaleses, que en su mayoría optaron por retirarse del terreno de juego. Solo unos pocos, entre ellos Sadio Mane, hicieron fuerza para que el partido pudiese seguir adelante. Entre medias, gritos, discusiones varias, empujones y algún conato de agresión en la grada que provocó minutos de mucha tensión. Finalmente, gracias a la mediación de Mane, Senegal decidió volver al terreno de juego para que se finalizase el partido. Era el minuto 112, 22 después del tiempo reglamentario. Fue el propio Brahim el encargado de lanzar el penalti en medio de la tensión. Enfrente, el guardameta Mendy hacía todo lo posible por desconcentrar al extremo madridista. Pitó el árbitro, y Brahim decidió tirar el penalti 'a lo Panenka'. Le salió demasiado flojo y centrado. Mendy no cayó en la trampa y detuvo el lanzamiento con comodidad. No hubo tiempo para más y el partido se fue a la prórroga.