¿Centros de detención o campos de exterminio?
MINNESOTA, enero 19.— Autoridades de Texas y Minnesota exigen rendición de cuenta y una investigación exhaustiva sobre las condiciones en el campamento East Montana, el extenso complejo de detención ubicado en Fort Bliss, en la ciudad de El Paso, Texas, tras la tercera muerte reportada en el centro en menos de dos meses.
Víctor Manuel Díaz, de 36 años, fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Minneapolis, donde ICE ha estado realizando arrestos violentos por inmigración, reprimiendo la disidencia y donde, además, un agente disparó mortalmente a la observadora legal Renee Nicole Good, a principios de este mes.
Díaz era uno de los aproximadamente 2903 detenidos que se encontraban el pasado 14 de enero en el campamento East Montana, uno de los centros de detención de ICE más grandes del país, cuando personal de seguridad contratado afirmó que lo encontró «inconsciente» en su celda. Posteriormente fue declarado muerto y el ICE emitió un comunicado indicando que había fallecido por «presunto suicidio», pero las autoridades aún investigan la causa de su muerte.
La muerte de Díaz se produce días después de que se informara que un médico forense de Texas planeaba clasificar otra muerte reportada en el campamento East Montana, la del inmigrante cubano Geraldo Lunas Campos, como homicidio, pues la causa preliminar de la muerte de Lunas Campos, el 3 de enero, fue «asfixia por compresión de cuello y pecho». Un testigo presencial dijo haber visto a varios guardias forcejeando con el inmigrante cubano de 55 años, y luego a otros guardias asfixiándolo.
Un mes antes de la muerte de Lunas Campos, el inmigrante guatemalteco de 49 años Francisco Gaspar Andrés falleció en un hospital cercano; se encontraba detenido en el campamento East Montana. ICE indicó que el personal médico atribuyó su muerte a «insuficiencia hepática y renal natural».
Ahora, la vicegobernadora de Minnesota, Peggy Flanagan, exigió una «investigación completa y transparente» sobre lo sucedido a Díaz.
La representante estadounidense Verónica Escobar (demócrata de Texas), quien el año pasado expresó su preocupación por el acuerdo del Gobierno estadounidense con una pequeña empresa privada, Acquisition Logistics LLC, para administrar Camp East Montana, dijo que el centro de detención «debe cerrarse de inmediato».
El contrato con esa empresa asciende a 1 200 millones de dólares, y legisladores y expertos legales cuestionan la decisión, considerando que la pequeña empresa no tenía experiencia registrada en la gestión de centros de detención.
En septiembre, los propios inspectores del ICE encontraron al menos 60 infracciones a las normas federales: los empleados no atendían ni supervisaban el estado de salud de los detenidos y el centro carecía de procedimientos de seguridad y métodos para que los detenidos se pusieran en contacto con sus abogados.
En todos los centros de detención del ICE, 2025 fue el año más mortífero para los inmigrantes detenidos en más de dos décadas, con 32 personas fallecidas en los centros de la agencia. Después de que se informó este domingo de la muerte de Díaz, el exasesor de comunicaciones de National Nurses United, Charles Idelson, dijo que «los centros de detención de ICE están funcionando como campos de exterminio».
