ABC ha podido encontrar el bogie de uno de los dos trenes implicados en el trágico accidente de Adamuz entre un Iryo y un Alvia . La pieza (o una similar por determinar) está en el centro de todas las hipótesis sobre la casuística del accidente por su contacto directo con los railes y su implicación en el descarrilamiento. Tiene unas dimensiones de unos dos metros de altura por otros tres metros de anchura, casi con forma cuadrada . Dispone de dos o tres pares de ruedas que van articuladas en la plataforma de un vagón o locomotora para facilitar su adaptación a las curvas o al cambio de vías . Esta pieza está justo debajo de la zona de las vías de Adamuz donde se produjo el accidente el pasado domingo, como ha podido constatar este periódico. En concreto, y según su geolocalización, se sitúa en un punto entre la parte del Iryo siniestrado que aún queda, junto a la estación técnica de ADIF, y la zona del talud donde acabó destrozado el Alvia impactado, unos 500 metros más abajo (dirección suroeste) aproximadamente del primer convoy. Sumergido en el arroyo Tamujosillo. Hay que recordar que la secuencia fatídica se produjo en un lapso de 9 segundos según ha confirmado este miércoles el propio ministro de Transportes, Óscar Puente, aunque en un primer momento se habló de 20 segundos. Momentos en los que ambos trenes se cruzan con el descarrilamiento de los vagones 6, 7 y 8 del Iryo hacia la derecha invadiendo el otro sentido de la plataforma por donde pasaba el convoy de Renfe. en ambos casos a velocidades de entre 200 y 205 kilómetros por hora. Esta es la zona cero que lleva peinando los investigadores de la Guardia Civil desde que ocurrieron los hechos para encontrar pistas que ayuden a arrojar luz en la investigación abierta. La incidencia real sobre la misma tendrá que determinarse una vez que, de entrada, se sepa a qué tren pertenece. Las miradas están puestas sobre el Iryo, cuyo modelo es completamente nuevo y salió de revisión en el taller tres días antes del propio accidente. Aunque la pieza ha sido difundida primero en un reportaje de 'New York Times' hallada por un fotógrafo del mismo periódico norteamericano -estaba sin ningún tipo de protección -, la Guardia Civil ha confirmado que ya tenían localizada la misma a través de un sistema de infografía forense 3D gracias a la búsqueda aérea con drones. Con todo hay ciertas dudas al respecto porque el propio diario neoyorquino asegura en su reportaje que dio a conocer el hallazgo al Instituto Armado que en un primer momento lo desestimó y luego reconoció que lo tenía bajo su radar y analizado, como se constata en algunas imágenes que ha difundido ABC con agentes tomando fotografías del mismo . Todo a la espera de datos más precisos para saber a qué modelo pertenece la pieza con exactitud y qué implicación ha podido tener en todo lo acontecido. Los redactores de ABC Javier Gómez y Valerio Merino han tenido que seguir el curso del arroyo que atraviesa las vías por un túnel oscuro donde pasa el cauce con unos 300 metros de longitud y una profundidad de unos 30 centímetros tras otra larga caminata entre pequeñas veredas y en zona de monte cerrado que conforman el escenario de la tragedia.