El PP estudia pedir ya las comparecencias de Sánchez y Puente en el Congreso por Adamuz
Hoy jueves, 22 de enero, es el último día de luto en España por la tragedia de Adamuz y, también, de tregua política entre el Gobierno y el Partido Popular. Según Génova, disparó primero el PSOE en Andalucía con una petición que causó tremenda indignación. Llegó el teletipo en forma de granada a la cúpula popular.
A pesar de que la Junta de Andalucía no es la administración competente en la gestión de los trenes, la oposición en el Parlamento Andaluz anunció ayer que llevaría al próximo Pleno una petición para la comparecencia de Antonio Sanz, número dos de Juanma Moreno y responsable de Emergencias. Para que rinda cuentas por su gestión en la catástrofe.
Una declaración de guerra a ojos de los populares. «El PSOE, al ataque contra el PP», lamentaban fuentes populares. Sobre todo cuando ellos, hasta ahora, se habían negado a hacer lo propio con el ministro de Transportes. «De momento, han pedido comparecencias Vox en el Congreso y el PSOE en Andalucía. Conviene que quede claro la actuación de unos y otros».
Este mediodía, en la Cámara Baja, tendrá lugar una rueda de prensa de la portavoz popular, Ester Muñoz. A cierre de esta edición, mandos del PP confirmaban a LA RAZÓN que ya están estudiando llamar a Pedro Sánchez y a Óscar Puente para que rindan cuentas de lo ocurrido.
En las últimas horas de la jornada de ayer, la crítica se intensificó de manera ostensible. Y eso que la comparecencia de Juan Bravo en la sede popular –la primera que protagoniza un cargo del PP desde el lunes– no pudo ser más blanca. En ningún momento elevó la voz más de la cuenta. Ni siquiera señaló de manera directa a nadie como culpable de lo ocurrido.
El vicesecretario de Hacienda e Infraestructuras del PP se limitó a exigir explicaciones «ya» y lanzó una acusación preliminar al Gobierno: la de imponer «un relato exculpatorio» a sus intereses. También desveló que había remitido una carta en la noche del pasado martes al titular de Transportes en la que dana cuenta de la preocupación en su partido por «la gestión de las infraestructuras y por la forma en la que el Gobierno» responde a la emergencia.
Asimismo quiso diferenciar la actitud adoptada por su partido con la de otros en episodios pretéritos: «Hay partidos que cuando la meteorología cuesta vidas, se lanzan muy rápidamente a llamar asesinos a los gestores públicos, a los que toman decisiones en torno a las alertas o a aquellos que tienen que tomar la decisión del cierre de los servicios públicos (...) Nosotros aspiramos, y así intentamos demostrarlo, a no ser como ellos».
La consecución de hechos de los últimos días plantea muchos interrogantes en la dirección nacional del PP. La contención inicial empezó a resquebrajarse cuando Adif desveló la disminución de los límites de velocidad en el tramo Madrid-Barcelona, en atención a los requerimientos de los maquinistas, que llevan meses alertando del estado de las vías. Colmó el vaso la gota de Rodalíes, con un nuevo descarrilamiento en la tarde-noche del miércoles que dejó un nuevo balance de víctimas, con un fallecido y una treintena de heridos. «Es demasiado», escribió Feijóo en su cuenta de X.
En las redes sociales, buena parte de la dirigencia pepera ha decidido ir a degüello contra el Ejecutivo. «El Gobierno solo piensa en el Gobierno mientras sigue sin dar explicaciones. Varios accidentes, órdenes y contraórdenes en cuestión de minutos, falta de explicaciones... Los españoles merecen la verdad», denunciaba la portavoz Ester Muñoz, que hoy será la que anuncie las primeras actuaciones que llevará a cabo su partido para cumplir con su labor de oposición en el marco de una catástrofe que se produce en un momento crítico de las infraestructuras ferroviarias.
El «caos ferroviario», precisamente, acaparó gran atención el pasado verano. También fue Muñoz la que reprochó a Puente sus palabras sobre la huelga anunciada por el sindicato de maquinistas. El ministro adujo a su estado de ánimo. «Miseria moral», replicó ella.
