Derrick Rose fue un agradable oasis en la larga travesía en el desierto en la que siguen los Chicago Bulls después de la época dorada de
Michael Jordan, erigiéndose el base entre finales de la primera década de los 2000 y principios de la de 2010 en ese ídolo del que tan huérfano andaban en la ciudad de Illinois. Así que, con todo merecimiento,
D-Rose vio su dorsal 1 retirado en el United Center.
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