Dos años después surgió el osito bailarín (más tarde conocido como Goldbären , ‘Osito de Oro’). En los años 20, dos ositos costaban un penique; ahora, la empresa que los produce lanza al mercado 160 millones de ositos al día en todo el mundo. La marca —Haribo– es un acrónimo ideado por su fundador, formado por las dos primeras letras de su nombre más el de la ciudad alemana donde puso la primera fábrica, Bonn (Hans Riegel, Bonn). Tras su muerte, sus hijos tomaron el relevo, y uno de ellos, también llamado Hans Riegel, elevó a la empresa a la escala mundial que hoy conocemos, pero poco se sabe sobre el origen de los famosos osos. ¿Por qué se eligió...
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