El
Open de Australia tiene otro tema urgente que manejar. El 'Happy Slam' ya no hacen tan felices a los jugadores, a los que Tennis Australia (TA), federación de tenis que detenta y organiza el evento, se precia de mimar. Ha surgido una controversia que ha puesto a los tenistas en pie de guerra por la multiplicidad de cámaras, que registran cada hueco de la instalación, con la excepción de los vestuarios.
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