El candidato socialista a la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, ha instado este jueves a la Unión Europa a escuchar al campo porque «es una obligación democrática y una inversión de futuro». «El sector agrario no está protestando solo por rentas; está defendiendo un modelo de territorio, social, de producción y de equilibrio que es estratégico para Europa. Porque cuando Europa se aleja del territorio y de sus gentes, no solo pierde cohesión social: pierde competitividad, legitimidad democrática y capacidad de futuro«, ha resaltado este jueves en el marco de un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum y al que asistieron, entre los otros, los ministros de Igualdad, Ana Redondo; de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; y de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el expresidente del Senado Ander Gil; el predecesor de Martínez como líder de los socialistas regionales, Luis Tudanca; así como numerosos diputadores, senadores y alcaldes socialistas de la Comunidad. «Europa no se juega su futuro únicamente en las grandes capitales ni en los grandes polos financieros. Se lo juega también en sus regiones interiores, en su mundo rural y en sus territorios intermedios«, ha resaltado el líder del PSOE de Castilla y León que ha hecho hincapié en la necesidad de que Europa defienda su modelo «sin renunciar a sus principios, a sus valores y a su cohesión interna», como recoge Ical. «No se puede hacer más Europa con menos recursos», ha subrayado Martínez, antes de añadir que el resto de países europeos deben entender «y hacer suya» la propuesta realizada por el Gobierno de España de «incrementar la aportación de los países al presupuesto europeo elevándolo hasta el dos por ciento del PIB desde el actual 1,2 por ciento». En este sentido, el candidato socialista a la Junta ha insistido en que una Europa «que debilita la Política Agraria Común sin alternativas claras, o que reduce la política de cohesión en nombre de una supuesta eficiencia presupuestaria, corre el riesgo de desconectarse de su territorio real y de su propia ciudadanía». Una cuestión, además, que afecta «especialmente» a regiones como Castilla y León que, según Martínez, «arrastran debilidades estructurales muy importantes». «Castilla y León es un buen ejemplo de ese reto europeo. No por lo que le falta, sino por lo que puede aportar. Castilla y León es una tierra con historia, con identidad y con un capital humano extraordinario«, ha defendido.