1,2 millones de muertos, 120.000 drones perdidos, 12.000 tanques destruidos… Así llega Rusia a la negociación clave
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, encara el momento decisivo de las negociaciones para un alto el fuego en la guerra de Ucrania con el aliento en la espalda del presidente estadounidense, Donald Trump, que le apremia a llegar a un acuerdo ya, y con el desgaste propio de una ofensiva que está a punto de llegar a su cuarto año.
Para intentar calibrar esto último, tan solo están disponibles las cifras de uno de los bandos, el ucraniano, que deben ser tomadas con cierta cautela. Desde el primer momento, el Kremlin renunció a dar el parte de bajas, como mandan los cánones en una guerra, y ni siquiera ofrece su propia versión.
Esto, unido a la falta de transparencia en el país, invita a pensar que el parte de bajas es muy elevado, tanto en vidas humanas como en material, y que Moscú no está dispuesto a conceder al enemigo el triunfo de que le está haciendo daño.
Según las cifras del Ministerio de Defensa ucraniano, actualizadas a este mismo viernes, el total de bajas rusas (muertos y heridos) asciende a 1.238.710 personas.
En cuanto al material pesado, el Ministerio atribuye a Rusia la pérdida de 11.614 tanques y 23.969 vehículos blindados. Más elevadas son aún las pérdidas de 36.748 sistemas de artillería, 1.631 sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS) y 1.289 sistemas de defensa antiaérea.
En cuanto a los drones, que se han revelado como protagonistas clave de esta guerra, el informe del Ministerio cita 119.234 vehículos aéreos no tripulados (UAVs) destruidos.
Junto a ello, Ucrania calcula que Rusia ha perdido 435 aviones y 347 helicópteros desde el inicio de la invasión, a los que se unen 4.205 misiles de crucero derribados o destruidos. En el mar, el Ministerio de Defensa ucraniano estima que Rusia ha perdido 28 barcos y embarcaciones y 2 submarinos.
Por último, el recuento realizado por Kiev señala también la pérdida de 76.319 vehículos y tanques de combustible destruidos
