Adiós a estos icónicos modelos de Tesla: Elon Musk se concentra en su ejército de robots (que no funcionan)
Cambio de rumbo - Optimus aún no ha convencido en las demostraciones públicas, y las promesas sobre fechas y resultados del empresario suelen ser demasiado optimistas
La nueva idea disparatada de Elon Musk es liberar a los presos y asignarles uno de sus robots para que le vigile en todas partes
Los grandes proyectos suelen devorar recursos, y en el caso de Elon Musk, esa presión se traduce en una apuesta desmesurada por la robótica. Su idea de contar con un ejército de robots que trabaje a gran escala ha guiado cada una de sus decisiones recientes. Para mantener una inversión de ese tamaño, el empresario ha empezado a recortar en otras áreas del negocio y a reorientar los esfuerzos de Tesla hacia lo que considera el futuro. Musk insiste en que la automatización no será un complemento, sino el corazón de sus próximas fábricas. Con ello, la compañía ha iniciado un cambio que afecta de lleno a sus modelos más antiguos.
Tesla pone fin a los Model S y X para dar paso a los robots Optimus
El empresario anunció que Tesla dejará de fabricar los modelos S y X para destinar la planta de Fremont a producir robots humanoides Optimus. El cambio se comunicó durante la presentación de los resultados financieros de 2025, donde explicó que la producción de ambos coches se detendrá el próximo trimestre. El objetivo, según el propio Musk, es liberar espacio para montar una línea de ensamblaje dedicada a los robots, que aspira a fabricar un millón de unidades en los próximos años.
El final de Model S y Model X no se explica solo por motivos de producción. A mediados de 2025, Tesla dejó de vender ambos en China debido a los aranceles impuestos a los coches importados desde Estados Unidos. Esas restricciones encarecieron cada unidad y dejaron a la empresa fuera de un mercado que hoy marca el ritmo del sector eléctrico.
Los dos modelos se habían convertido en símbolos del ascenso de Tesla. El Model S empezó a fabricarse en 2012 como el primer gran sedán eléctrico de lujo, y el Model X llegó en 2015 con puertas tipo ala de halcón y una configuración familiar que definió un nuevo segmento. Durante años fueron el escaparate de la marca, hasta que los modelos 3 e Y tomaron el relevo con precios más accesibles y una producción más amplia.
Tesla no eliminará de inmediato a los viejos modelos del catálogo. La empresa mantendrá las ventas mientras queden unidades y seguirá ofreciendo mantenimiento a los propietarios actuales. Esa decisión busca cerrar el ciclo sin dejar sin soporte a quienes apostaron por los primeros eléctricos de la compañía.
Musk presenta a Optimus como el futuro inmediato de Tesla
La apuesta por Optimus concentra ahora toda la atención. Elon Musk lo presentó en el Foro Económico Mundial de Davos como el nuevo eje de la estrategia. Dijo que Tesla pretende vender el robot al público a finales del próximo año y que ese proyecto ocupará el espacio que antes pertenecía a los coches de gama alta. No obstante, las presentaciones que se han llevado a cabo hasta el momento han sido realmente insatisfactorias, ya que prácticamente no podían ni mantenerse en pie o realizar acciones básicas.
Además, la empresa ha invertido 2.000 millones de dólares en xAI, otra firma fundada por Musk centrada en inteligencia artificial. Según el medio que informó sobre el acuerdo, la inversión ha generado tensiones entre los accionistas, que temen que xAI compita con Tesla en el mismo terreno.
En paralelo, los resultados del año muestran hacia dónde se ha desplazado el negocio. En 2025, Tesla entregó 1.585.279 unidades de Model 3 y Model Y, frente a 418.227 de Model S y Model X. Las cifras reflejan un giro total hacia los modelos más recientes y confirman que la robótica no será una apuesta aislada, sino la extensión natural de la visión de Musk para Tesla.
