El
Valencia, que ayer iba por delante en el mercador en el partido de cuartos de final de la
Copa del Rey Mapfre ante el
Athletic Club,
terminó perdiendo 1-2 y despidiéndose de una competición en la que tenía muchas esperanzas, visto que en la Liga las cosas le van bastante mal. Ya no son solo las derrotas lo que preocupa, sino la imagen de fragilidad que da el equipo de Carlos Corberán.
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