El traje sastre más glamuroso de Susanna Griso para una noche de lluvia que también funciona en la oficina
En una noche marcada por el viento, la lluvia y el protocolo institucional, Susanna Griso volvió a demostrar por qué su estilo se ha convertido en un referente silencioso de elegancia realista. La periodista acudió al 50 aniversario del Club Siglo XXI en Madrid con un look que resume a la perfección esa moda que no necesita artificios: sobria, funcional y con una lectura clara de armario laboral elevado.
El evento, celebrado en el NH Collection Eurobuilding Madrid, reunió a numerosas personalidades del ámbito institucional y mediático, y exigía un código de vestimenta discreto, elegante y resistente a una climatología complicada. Susanna Griso resolvió la ecuación con un conjunto que funciona tanto bajo la lluvia nocturna como al día siguiente en la oficina.
El traje gris de raya diplomática como escudo elegante
La presentadora apostó por un traje sastre gris de raya diplomática, compuesto por blazer estructurada y falda midi a juego. Una elección especialmente acertada para una noche húmeda y ventosa: el tejido con peso aporta caída, protección y presencia, mientras que la raya vertical estiliza y refuerza la lectura profesional del conjunto.
La americana, ligeramente entallada y de largo clásico, se convierte en la pieza clave del look. No solo estructura la silueta, sino que funciona como una especie de abrigo ligero, perfecto para desplazamientos nocturnos sin renunciar a la elegancia. La falda midi, por debajo de la rodilla, equilibra el conjunto y lo aleja de cualquier exceso, reforzando ese aire institucional que tan bien domina Griso.
Capas inteligentes para una noche fría (y una jornada de trabajo)
Bajo el traje, Susanna optó por una blusa negra de escote suave, una prenda comodín que suma profundidad cromática y aporta calidez sin recargar. Es un truco infalible para noches frías: oscura, ligera y perfectamente integrable en el look de oficina del día siguiente.
Este juego de capas es precisamente lo que convierte el estilismo en un ejemplo práctico de moda real. No hay prendas pensadas solo para la foto, sino piezas que dialogan entre sí y funcionan en distintos contextos, algo cada vez más valorado en el armario femenino contemporáneo.
Accesorios discretos que rematan el look
En cuanto a complementos, la periodista apostó por la contención. Un bolso negro acolchado, de tamaño medio y con cadena, aporta textura y un punto sofisticado sin romper la sobriedad del conjunto. En los pies, zapatos negros de tacón medio, ideales para caminar sobre suelo mojado sin renunciar a la elegancia.
La elección de accesorios refuerza el mensaje del look: funcionalidad, coherencia y estilo sin estridencias. Todo suma, nada compite.
Un look nocturno que se traduce a la oficina sin esfuerzo
Lo más interesante de este estilismo es su doble lectura. Pensado para una noche de lluvia, viento y acto institucional, pero perfectamente adaptable al día siguiente en clave laboral. Basta con cambiar la blusa por una camisa clara o un jersey fino y mantener el traje como base para un look de oficina impecable.
Susanna Griso vuelve así a confirmar su dominio del lujo silencioso, ese que no grita tendencias pero marca el camino. Un traje bien cortado, tonos neutros y accesorios atemporales bastan para construir un estilismo que resiste el clima, el protocolo y el paso del tiempo. Un ejemplo perfecto de cómo vestir cuando el contexto manda… y el estilo acompaña.
