Epstein intentó relacionarse con altos funcionarios rusos y reunirse con Putin, según nuevos documentos publicados
Los nuevos documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos exponen la estrategia de Jeffrey Epstein para infiltrarse en la cúpula del poder ruso. El pederasta buscó vínculos directos con altos funcionarios de Moscú e incluso una reunión personal con el presidente Vladimir Putin. Esta amplia serie de comunicaciones internas y correos electrónicos evidenciaron su plan para ampliar su red de influencia internacional mediante contactos clave en los servicios de inteligencia y el entorno político de Rusia.
El nombre de Putin surge en más de mil ocasiones dentro del expediente, lo que destaca un interés inusual por los círculos de poder en Europa del Este. Este hallazgo añade una nueva dimensión a su red de relaciones, la cual trasciende su conocido historial en Occidente para alcanzar esferas geopolíticas estratégicas.
Funcionarios rusos y otras figuras vinculadas a Epstein
El fallecido magnate consolidó un vínculo estratégico con Sergey Belyakov, exsubsecretario del Ministerio de Desarrollo Económico y egresado de la Academia del FSB. La correspondencia entre ambos se extendió por varios años, periodo en el cual el funcionario ruso gestionó visados y facilitó el acceso del estadounidense a la cúpula oficial del país. Estas gestiones permitieron que se moviera con libertad en círculos de poder moscovitas bajo el amparo de una figura con formación en los servicios de inteligencia.
En Nueva York, el pederasta mantuvo encuentros frecuentes con Vitaly Churkin, quien fuera embajador de Rusia ante la ONU. Su relación fue tan estrecha que el millonario intentó conseguir un empleo en EE.UU. para el hijo del diplomático, una táctica habitual para afianzar lealtades personales. No obstante, la muerte del ruso en 2017 representó un obstáculo crítico en sus planes, pues perdió a su interlocutor principal para expandir sus ambiciones de influencia geopolítica en la región.
El entramado de contactos incluyó también a Maria Drokova, una antigua activista pro-Kremlin que luego se trasladó a Silicon Valley para colaborar con él en tareas de relaciones públicas. Los registros detallan además interacciones breves con diversos empresarios rusos de los sectores de inversión y economía. Estos vínculos demuestran que Epstein buscó de forma sistemática el apoyo de figuras clave para insertar sus intereses en los mercados financieros y políticos de Rusia.
¿Se concretó la reunión con Putin?
El estadounidense mantuvo un interés persistente en establecer un vínculo directo con el líder ruso entre 2010 y 2018, por lo que utilizó a diversos intermediarios con el fin de enviarle mensajes. Un ejemplo de estas gestiones ocurrió en 2013, cuando Epstein contactó a Ehud Barak y le manifestó su esperanza de una presentación formal ante el mandatario ruso. En dicha comunicación, el texto destaca la intención del pederasta: "discutir cómo Rusia podía atraer inversión occidental", aunque reconoció en ese momento que el encuentro aún no sucedía.
La correspondencia revela además gestiones ante Thorbjørn Jagland, quien ocupaba el cargo de secretario general del Consejo de Europa. El financiero pretendía que el funcionario aprovechara sus visitas oficiales para transmitir propuestas económicas a Putin. "Tengo un amigo que puede ayudarte a tomar las medidas necesarias (y luego presentarte) y preguntarle [si] le interesa reunirse contigo”, se lee en un correo electrónico a Epstein, al que este responde: "Él está en una posición única para hacer algo grandioso, como hizo el Sputnik en la carrera espacial. Puedes decirle que tú y yo somos amigos y que yo asesoro a Bill Gates. Esto es confidencial. Estaría encantado de reunirme con él, pero durante un mínimo de dos o tres horas, no menos”.
A pesar de que las menciones a Putin son constantes en los archivos analizados, los documentos no aportan ninguna prueba de que una reunión personal entre ambos se haya concretado.
Esta insistencia por contactar al presidente y a otros líderes alimentó diversas teorías sobre el rol de Epstein en el tablero internacional. Las especulaciones sugieren que pudo actuar como un intermediario para intereses de inteligencia, ya fuera de forma consciente o involuntaria. No obstante, los documentos publicados no confirman si fue agente o espía al servicio de alguna organización de inteligencia específica.
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Respuesta del Kremlin sobre los vínculos con Epstein
El pasado jueves 5 de febrero, el Kremlin rechazó con sarcasmo las conjeturas que vinculan al fallecido millonario con los servicios secretos de Rusia tras la difusión de nuevos documentos de su expediente. El portavoz Dmitri Peskov calificó estas sospechas como "poco serias" y señaló con ironía su deseo de hacer "muchas bromas" al respecto, aunque consideró que su comparecencia no era el espacio adecuado para tratar tales teorías.
Esta reacción surge como respuesta al anuncio del primer ministro polaco, Donald Tusk, sobre una investigación en Polonia acerca de los nexos de Epstein con la inteligencia rusa. No obstante, el gobierno de Putin insistió en la ausencia de fundamentos para estas acusaciones y reiteró que no es pertinente perder el tiempo en especulaciones de esta naturaleza.
