Tras seis años de silencio pandémico, el Museo Dolores Olmedo despierta no con fanfarrias abiertas, sino con murmullos exclusivos y protestas airadas. El colectivo ciudadano Defendamos el Museo Dolores Olmedo clama por justicia, mientras un futuro incierto aviva la llama de la resistencia local.Juan González Romero, una de las voces que encabezan el colectivo Defendamos el Museo Dolores Olmedo, cuestiona que no se les permitió el acceso como habitantes de Xochilmo, pese a que se registraron telefónicamente para poder acceder al recinto, con el pretexto de la inauguración de la muestra Horizontes de sentido, una exposición del artista contemporáneo Yaob Vera (CDMX, 1985).Relata que el epicentro de la controversia estalló el 3 de febrero de 2026, durante la Semana del Arte, con el recorrido por la exposición que reúne 80 pinturas que dialogan estéticamente con los 25 paisajes de puestas de sol que Rivera pintó en 1956. Sólo un grupo reducido de personas pudieron acceder al recorrido exclusivo con estrictas prohibiciones de fotos y control de seguridad.La exhibición con la que el Museo Dolores Olmedo abrió sus puertas a unas cuantas personas, resultó un acontecimiento luego de haber permanecido cerrado por seis años, aunque “el recinto no informó ni anunció nada, ya que el evento se promovió a través de una galería que es la que maneja al artista”.Por lo que, González Romero calificó el acontecimiento como “selectivo, ya que sólo a unos 30 extranjeros que llegaron en un camión, se les permitió el acceso. Apenas ingresaron, de inmediato cerraron las puertas del museo”.Violando con ello los derechos culturales básicos debido a que: “La cultura es para todos, no para un sector privilegiado”, denunció González Romero, quien cuestionó el trato discriminatorio, por lo que, el colectivo interpondrá su queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), alegando exclusión sistemática hacia los habitantes de Xochimilco.Ese día, refiere, las salas de Frida Kahlo permanecieron vacías, ya que 14 obras de la colección se muestran en Houston, Texas, en la exposición Frida: la creación de un ícono, y es probable que también viajen rumbo a Londres en mayo, tras la venta récord mundial de una Kahlo por 54.7 millones de dólares.La voluntad de Dolores OlmedoGonzález Romero explica que los vecinos rechazan con vehemencia el proyecto de reubicar las colecciones en el Parque Urbano Aztlán, en el Bosque de Chapultepec, por eso se organizaron en el colectivo ciudadano Defendamos el Museo Dolores Olmedo.“Queremos saber si la apertura, anunciada para el 30 de mayo de 2026, será permanente o sólo para el Mundial de Fútbol, a realizarse del 11 de junio a 19 de julio, y si ya cancelaron el traslado de las obras al Parque Aztlán. Pero no hemos tenido respuesta del Museo Dolores Olmedo ni de las autoridades culturales”.Subraya González Romero que, el núcleo de la disputa late en el fideicomiso firmado por Dolores Olmedo el 4 de abril de 2002, antes de su muerte. Este contrato irrevocable designa que la misión del museo es exhibir las obras de Rivera (140 piezas, la colección más grande del mundo) y Kahlo (25 obras), junto a 600 piezas prehispánicas federales, 32 monumentos históricos registrados por INAH e INBAL y arte moderno privado.Olmedo, agrega, fue explícita: “Que el museo sea imperecedero, viva siempre, nunca se clausure”.Los bienes, enfatiza: “No pueden salir de La Noria salvo excepciones temporales, y deben permanecer juntos. Cualquier traslado viola esta voluntad, custodiada por un patronato y el Comité Técnico, bajo supervisión estatal por su estatus como patrimonio artístico nacional”.Sin embargo, las autoridades federales (Secretaría de Cultura) y locales (Gobierno de la Ciudad de México) guardan silencio ante oficios y solicitudes.La Contrarrevolución Popular de XochimilcoAnte la indiferencia institucional, los habitantes de los 14 pueblos, 17 barrios y dos comunidades originarias de Xochimilco toman las riendas. El 21 de febrero, a las 11:00 horas, en la Rotonda de los Personajes Ilustres del Centro Histórico de Xochimilco, declararán simbólicamente al Museo Dolores Olmedo como Patrimonio Histórico y Cultural de la alcaldía.Advierten que no es una declaratoria oficial, ya que la UNESCO requiere trámite estatal, “sino un acto de autodefensa colectiva. Nosotros, el pueblo de Xochimilco, seremos guardianes de la voluntad de la señora Olmedo”.Para ese acto, invitarán a la CNDH, así como a las autoridades locales y a diversos representantes populares como testigos.“Asumimos la responsabilidad porque el museo es nuestra historia y cultura”, afirma González.La próxima reapertura del Museo Dolores Olmedo, prevista para el 30 de mayo con taquilla virtual, aviva esperanzas, dice, pero también temores de accesos “exclusivos” o temporales por el Mundial.Citando al fideicomiso de 2002:“El museo, con todo lo que implica el inmueble, es para el beneficio del pueblo de México y no debe de moverse de Xochimilco. Olmedo, radicada en Xochimilco desde 1994, impulsó tradiciones locales, biblioteca especializada y corredor cultural; su rotonda está en la zona como reconocimiento vecinal”, concluye González Romero.PCL