Cataluña: una identidad levantada a pulso
En la década de los cincuenta, Cataluña no vivió un proceso cultural romántico: vivió una mutación social masiva. Cientos de miles de personas llegaron desde otras regiones de España empujadas por la miseria, la desigualdad territorial y la ausencia de oportunidades. No llegaron atraídas por un proyecto político o identitario; llegaron por necesidad. Y esa necesidad cambió Cataluña para siempre.
