De nuevo la ausencia de educadoras en las aulas se ha convertido en un problema en Alicante. Desde hace ya cinco meses dos familias tienen que ir y venir del colegio varias veces al día para cambiar los pañales a sus hijos, debido a la ausencia de esta figura en el centro. La falta de personal está complicando la inclusión de una niña de apenas tres años con una enfermedad rara y de otro de cinco con un grado alto de autismo, pero también está haciendo insostenible el día a día de sus progenitores.