Van cinco años desde que mira al noroeste con desgana. Como un atardecer que no acaba de irse. Viene con la cabeza agachada. Con lo alto que era. Lo hace y se va. De nuevo. Pero quiere volver a Zarzuela, donde fue su casa, en este otoño que falta. Salen a la calle criminales por votantes, se sostiene el bucle con pactos imposibles; todo se rompe. Como la memoria, que no quiere recordar. O no puede. Se impone un criterio político en una condena que no tiene pase. Hay una capa de cinismo que cubre, con un velo hipócrita, a la opinión pública. Todo se dice susurrando. Como si fuéramos culpables y nos diera miedo hablar en voz alta. Toleramos...
Ver Más