Por sobrados y muy aparentes motivos, el trumpismo tiende a ser percibido como mitad grotesco, mitad reaccionario. Esta mezcla hace que incluso a estas alturas no falten quienes tienden a quitarle relevancia y siguen encasillando a MAGA como una corriente política primitiva, carente de la mínima premeditación y sobrada de celo identitario. Nada más lejos de la realidad. Lo que empezó en 2016 como un nostálgico eslogan electoral es ahora una visión política compartida por líderes y votantes de todo el mundo. Un movimiento ideológico con creciente capacidad para transformar a Europa desde dentro . Como ha señalado Mark Leonard, director del European Council on Foreign Relations, la fuerza de MAGA radica en ser una doctrina radicalmente contemporánea, en sintonía...
Ver Más