Se suele atribuir a Groucho Marx la frase –en realidad es de Ernest Benn– de que la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar remedios equivocados. Pedro Sánchez la ha cumplido al pie de la letra, aunque no haya sido el único, a lo largo de sus siete años de mandato, y le ha añadido la variante populista de identificar enemigos imaginarios para resucitar el fantasma del enfrentamiento de bandos. Con todo eso ha logrado mantenerse en el poder mediante una especie de pacto fáustico en el que ha vendido el alma de la nación y de su partido al diablo de una ambición personal capaz de promover y organizar un asalto sectario...
Ver Más