Oliver Laxe sobre el lenguaje de la temporada de premios: "Es un poco bélico"
Si hay alguien que esté dando de lo que hablar en esta temporada de premios, aunque realmente es extrapolable a cualquier momento desde que realizara su debut en el largometraje en 2010 con una historia que se movía entre lo narrativo y lo documental en "Todos vosotros sois capitanes", es Oliver Laxe. Su peculiar visión cinematográfica, añadida al propio misticismo que su figura rezuma, lo han consagrado rápidamente como un autor de culto. Su recorrido lo defiende: las cuatro películas que llevan actualmente su firma han conseguido algún tipo de distinción en el Festival de Cannes.
No obstante, como buen "enfant terrible" que se precie, también ha levantado polvareda por sus entrevistas y la retórica empleada en ellas, siendo acusado por muchos usuarios como pedante debido a sus opiniones. El pasado enero declaró al diario El Mundo que los jóvenes no iban al cine porque "les hemos dado pan bimbo y su paladar ya no está acostumbrado al pan de cereal puro". Aún más sonado fue cuando en "La Revuelta", el programa conducido por David Broncano, hablara sobre una de sus rivales para la obtención del Oscar a Mejor película internacional, la brasileña "El agente secreto". "Los brasileños... hay mogollón en la Academia. Y les queremos mogollón, pero son ultranacionalistas. Yo creo que presentan un zapato a los Oscar y le votan todos". Aunque matizara que la cinta era muy buena y alabara a su director, no fue suficiente para calmar a los internautas del país lusófono que mostraron su malestar con la declaración, e inundaron el perfil de Instagram de su último filme "Sirât" de comentarios críticos.
Lenguaje bélico y nuestra personalidad "mitad hijos de puta, mitad hijos de Dios"
Recientemente, la SER reunió en una entrevista múltiple a varias de las caras que más presencia tendrán este sábado 28 en Barcelona. El tablero lo componían Alauda Ruiz de Azúa, directora de "Los domingos", Eva Libertad, "Sorda", Aitor Arregui, "Maspalomas", y el propio Laxe. En la tertulia, de más de una hora, se tocaron distintas temáticas relacionadas con su profesión, la pasión por hacer cine y, naturalmente, la temporada de premios.
Hablando sobre ello, el gallego soltó otra de sus impactantes citas: "El lenguaje que usa en la temporada de premios es un poco bélico". No obstante, lo acompañó de una explicación bastante razonable. "Se dice que tal película ha arrasado, otra se va con las manos vacías... Yo creo que en el arte no hay ganadores y perdedores. Si tú has trabajado honestamente, ya has ganado, porque hacer una película es un milagro", argumentó. Arregi apoyó su postura sobre las dificultades que conlleva una producción, constatando que "necesitas toneladas de voluntad para poner en marcha algo que igual acaba mal".
En ese mismo programa, Laxe también indicó que "somos mitad hijos de puta y mitad hijos de Dios" para justificar que los mejores personajes son aquellos que presentan diversas caras y no son exclusivamente buenos o malos. Cuando salió la cuestión sobre las ganas de rodar, estipuló que "ya noto cosas en mi cuerpo que me están llevando a territorios y a experiencias", dando a entender que tiene en mente un nuevo proyecto.
De esta forma, habrá que prepararse para repetir el visualizado de la irreverencia narrativa que le caracteriza. Sin embargo, primero toca comprobar si retorna "victorioso", aunque no le gusta el vocablo, a su casa en el rural lucense después de la edición 40 de los premios más importantes de nuestro cine. Es la segunda vez que compite por las estatuillas a película y director, como su anterior trabajo "O que arde", más en esa ocasión no se alzó con ninguna de las dos.
