La confesión más sincera de Lamar Odom: "Me encantaban las drogas..."
La confesión de Lamar Odom ha vuelto a sacudir al entorno de la NBA después de que el exjugador reconociera sin rodeos el impacto que tuvo la droga en su carrera. Campeón en 2009 y 2010 con los Los Angeles Lakers, Odom admitió públicamente que durante años convivió con la adicción mientras trataba de mantener su rendimiento al máximo nivel competitivo.
En la entrevista, fue especialmente crudo al hablar de su relación con la cocaína. “Me encantaban las drogas”, aseguró sin ambages, antes de añadir otra frase que ha generado gran repercusión: “Era un adicto de verdad”. El ex ala-pívot explicó que durante los veranos, cuando no había competición, sus excesos eran constantes.
“Tuve grandes veranos de cocaína”, confesó, reconociendo que fuera de temporada se dejaba llevar por las fiestas y el consumo. También matizó que durante el curso intentaba mantenerse al margen por los controles y la disciplina del equipo: “En temporada no hacía nada, sabía que no podía”, explicó, dejando claro que era consciente del riesgo profesional que asumía.
Odom, que compartió vestuario con figuras como Kobe Bryant, admitió que esa doble vida terminó afectando a su legado. “Probablemente podría haber sido miembro del Salón de la Fama”, deslizó, sugiriendo que su potencial deportivo quedó parcialmente truncado por sus decisiones fuera de la cancha.
El exjugador también vinculó su adicción con su historia personal y los traumas de la infancia. En otras ocasiones ha reconocido que empezó a consumir muy joven y que durante mucho tiempo utilizó las drogas como vía de escape emocional. Esa espiral le acompañó incluso en los años de mayor éxito deportivo.
El punto más dramático de su historia llegó en 2015, cuando sufrió una sobredosis que casi le cuesta la vida. Aquel episodio supuso un antes y un después. Desde entonces, Odom ha reiterado su intención de mantenerse sobrio y ayudar a otros con problemas similares, utilizando su experiencia como ejemplo.
Hoy, sus palabras no solo reabren el debate sobre las adicciones en el deporte profesional, sino que muestran una inusual sinceridad en una figura pública. “Era un adicto de verdad”, repite como recordatorio de una etapa oscura que, según él mismo reconoce, cambió para siempre el rumbo de su carrera.
