15 metros de largo: esta escultura de mono de calcetín es la más grande del mundo y ha conseguido el Récord Guinness
La obra fue creada por Emilia Evans-Munton, de 22 años, como proyecto para sus estudios de arte
Tiene 92 años y acaba de batir un Récord Guinness trenzando a mano una cuerda de 1.200 metros
En el exterior de la Escuela de Arte de Glasgow, encontramos un monumental mono de calcetín de 15 metros de largo. Es como si un niño gigante hubiera abandonado o perdido este juguete, un peluche artesanal, hecho de tela, original de la época victoriana. Este abandono o pérdida es precisamente el mensaje que quería lanzar su creadora.
Emilia Evans-Munton, estudiante de arte de 22 años, creó esta escultura gigante como “oda a los juguetes abandonados y al doloroso dolor de perder el juguete favorito de la infancia”, según detalla en su página web personal. La pieza se llama “Recuerda que sigo aquí”, y el nombre no es arbitrario.
“Permanece allí, bajo el sol, el viento, la lluvia y la tormenta; inicialmente impecable, gradualmente se va deteriorando y magullando por el clima, literalmente abandonado por el artista, pero descubierto por el público durante su estancia en la escuela de arte”, señala Evans-Munton en la descripción de la obra.
Para crearlo, el peluche gigante se cosió con casi 60 metros de pana, y en su interior se encuentran 40 fardos de paja, necesarios para darle volumen a la pieza. Evans-Munton trabajó en él para la exposición del proyecto de grado de su Escuela de Arte en 2025, sin saber que acabaría llevándose el Récord Guiness al mono de calcetín más grande del planeta.
Un juguete para el público
“Hago muchas cosas con nostalgia, intentando reconectar con la maravilla y la fascinación de la infancia. La mayoría de mis obras son esculturas blandas, así que suelo trabajar con textiles”, declaró a BBC en una entrevista el año pasado. En este caso, la artista optó por darle forma a un peluche que le trasladaba directamente a su niñez: su madre le había cosido un juguete así cuando era pequeña.
En declaraciones para Récord Guiness, Emilia también compartió su interés por las obras de arte gigantes. “Gran parte de mi práctica escultórica se centra en la escala y en hacer que mi público adulto se sienta pequeño de nuevo en comparación con un objeto tan grande para fomentar la fascinación infantil, quizás reprimida, que todos llevamos dentro”.
Y esto se consigue permitiendo que el público interactúe directamente con la obra. En imágenes compartidas por la creadora, podemos ver a distintas personas tumbadas en el mono de calcetín gigante. “La interacción del público permite redescubrir el amor por sus juguetes favoritos, a la vez que regala al mono de calcetín un nuevo cariño”, explica en su web.
