¿Puede un avión caer por turbulencia? Esto dicen los datos que pocos pasajeros conocen
Las escenas de películas instalaron la idea de que la turbulencia es sinónimo de tragedia aérea. El avión se sacude, el aviso de cinturón se enciende, los pasajeros se inquietan. En la ficción, el caos parece inminente; en la vida real, el panorama es distinto.
Las turbulencias son frecuentes en la aviación comercial. Por regla general, no provocan la caída de un avión.
Cada año, cerca de 65.000 vuelos enfrentan turbulencia moderada y unos 5.500 registran turbulencia severa, según el Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Estados Unidos. La cifra resulta baja frente a los aproximadamente 35 millones de vuelos comerciales anuales. El dato no incluye turbulencias leves, que son las más comunes.
Los aviones soportan niveles extremos de tensión estructural. Las aeronaves se diseñan para resistir fuerzas G positivas y negativas. El piloto Patrick Smith explicó en su blog que la turbulencia necesaria para desplazar un motor o causar daños estructurales es tan inusual que ni pasajeros frecuentes ni pilotos la experimentan en toda su vida.
¿Qué provoca la turbulencia?
La turbulencia surge por múltiples factores. Influyen los cambios en la presión atmosférica, también las corrientes en chorro, que son franjas estrechas de vientos intensos. El aire alrededor de montañas genera alteraciones, los frentes fríos o calientes inciden; las tormentas también. Incluso puede presentarse con cielo despejado.
Las rutas aéreas se planifican con previsión de zonas inestables. Las aerolíneas cuentan con departamentos de meteorología. El clima cambia con rapidez. No todo se puede anticipar.
Cuando el avión entra en una zona turbulenta, los pilotos buscan una altitud más estable. Para ello requieren autorización del control de tráfico aéreo. Si no reciben permiso, continúan en la misma altitud. En esos casos, el piloto automático suele mantener la trayectoria correcta.
¿Cuán peligrosa es?
El informe 2025 de la Organización de Aviación Civil Internacional indicó que la turbulencia representó solo 0,3% de los incidentes mortales en 2024. Las colisiones con aves lideraron las causas con 60,5%.
Sin embargo, la turbulencia sí figura como la principal causa de lesiones graves en aviación. En 2024 concentró 72,4% de los casos.
Las lesiones ocurren cuando personas permanecen de pie o sin cinturón pese a las advertencias. En esos eventos, algunos pasajeros caen o resultan proyectados contra superficies. También objetos como alimentos, audífonos o vasos salen despedidos.
Un riesgo que podría aumentar
Investigadores de la Universidad de Reading analizaron en 2023 una ruta del Atlántico Norte. Detectaron que la turbulencia severa aumentó 55% entre 1979 y 2020 en esos trayectos. El informe de la OACI incluyó una advertencia similar.
El calentamiento global podría influir en esa tendencia.
¿Qué debe hacer usted ante turbulencia?
Las autoridades recomiendan medidas básicas de seguridad:
- Mantenga el cinturón de seguridad abrochado durante el vuelo.
- Asegure el cinturón en los niños.
- Atienda las instrucciones de la tripulación.
- Guarde objetos personales y evite artículos sueltos.
La sensación puede ser intensa. Los datos muestran que el riesgo de que un avión caiga por turbulencia es mínimo. El mayor peligro se relaciona con no permanecer sujeto al asiento.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
