La Xunta regó de dinero europeo al Arzobispado de Santiago para renovar una hospedería que operaba sin licencia
El Ayuntamiento compostelano ha suspendido la actividad de la Casa Diocesana Vía Lucis que, según la Axencia de Turismo de Galicia, ha devuelto los 252.000 euros que recibió para la mejora de la eficiencia energética
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La Xunta de Galicia, a través de la Axencia de Turismo, destinó más de 250.000 euros de fondos europeos NextGeneration a subvencionar las obras de eficiencia energética de la Hospedería Vía Lucis, propiedad del Arzobispado de Santiago y ubicada a poco más de un kilómetro de la Catedral. Lo hizo a pesar de que el establecimiento carece de licencia para ejercer la hostelería, lo que llevó al ayuntamiento compostelano a ordenar la suspensión de su actividad a finales de enero tras la denuncia de un particular. Según Turismo, la Iglesia ha renunciado a la ayuda.
Fue ese mismo ciudadano quien envió escritos tanto al consistorio como a Turismo y –ante la falta de respuesta de ambas administraciones– también a la Valedora do Pobo. En ellos, denunciaba la actividad hostelera, que consideraba ilegal, pero también el hecho de que recibiese una subvención mientras la desarrollaba sin licencia, lo que lo llevó a dirigirse también a la Consellería de Facenda a través de los canales del Plan general de prevención de riesgos de gestión y medidas antifraude.
En su respuesta –en la que devuelve la pelota a Turismo como responsable de la medida–, Facenda cita la convocatoria en la que se le otorgó la ayuda a la hospedería, incluida dentro de la línea destinada a las actuaciones de eficiencia energética en empresas turísticas. Está subvencionada con los fondos europeos NextGeneration del Plan de recuperación, transformación y resiliencia.
En la resolución de esa convocatoria, en julio de 2025, aparece una subvención al Arzobispado de Santiago, aunque no indica cuál será su destino final dentro de la red de inmuebles que la Iglesia posee en la ciudad. Lo que sí se recogen son los trabajos a los que se dedicará esa aportación económica: aislamiento y sustitución de ventanas, mejora de la instalación de iluminación LED y sustitución de horno y cocina. En total, 252.790,02 euros. La cuantía máxima por proyecto era de 300.000.
La renuncia del Arzobispado
Sin embargo, a preguntas de esta redacción, Turismo confirmó que el solicitante “renunció recientemente a esta ayuda, sin que haya percibido ninguna cuantía al amparo de esta convocatoria”. A través de correo electrónico, una portavoz de la Axencia asegura que el Arzobispado solicitó la ayuda en marzo de 2025 y que, “en el momento de su concesión”, la hospedería “cumplía con todos los requisitos exigidos en la convocatoria”. Contar con una licencia municipal de actividad no era uno de ellos, pero sí estar inscrito en el REAT, el registro de actividades turísticas de la Xunta.
Esa paradoja no es nueva en Santiago, donde el ayuntamiento ha solicitado en numerosas ocasiones a Turismo que borre del REAT aquellas viviendas turísticas que carezcan del título habilitante, una batalla en la que contó con el apoyo explícito del ministro de Consumo, Pablo Bustinduy. La Xunta, sin embargo, nunca se ha mostrado dispuesta a actuar de oficio y sólo acepta estudiar cada caso de forma individual antes de tomar una decisión.
Consultado por elDiario.es, el gobierno local compostelano admitió que, en respuesta a las denuncias, se llevó a cabo una inspección en la hospedería que tuvo como resultado un expediente de reposición de la legalidad el pasado 23 de enero, precisamente, por el ejercicio de la actividad de hospedaje sin título habilitante. La consecuencia fue una suspensión de la actividad que continúa vigente. El Arzobispado, por su parte, no ha contestado a las.
El encanto de lo monacal
La Hospedería Vía Lucis está ubicada en la antigua Casa de Ejercicios Espirituales, en el campus sur de la Universidade de Santiago, el conocido como Campus Vida. Durante el día, puede verse el portón abierto y el material de construcción acumulado dentro. Sobre la verja conviven dos carteles: el que anuncia la subvención europea, pese a la renuncia, y el que muestra la licencia de obra del Concello de Santiago. Tal y como allí se lee, los trabajos comenzaron en mayo de 2023 y su duración estimada era de 36 meses.
Aunque el sitio web de la hospedería ha desaparecido de internet, en Google o TripAdvisor todavía pueden leerse las reseñas de los usuarios. “El sitio es espectacular, es como un convento que están reformando y llenando de habitaciones”. Otros, destacan la ubicación privilegiada, en una zona ajardinada a un paso de la Alameda y el centro urbano, con “ambiente escolar durante el día y tranquilidad por la noche”.
“El lugar está en plena renovación: antiguamente era la residencia de monjas y monjes, y hoy esas celdas se han convertido en habitaciones modernas. Si reservas, pide una renovada: tienen suelo de parquet, muebles nuevos, cama y cojín muy cómodos, y baño privado con ducha (aunque esto hace que la habitación sea un poco más compacta)”, escribía un viajero este mismo otoño.
