Nueva York es una ciudad caótica. Un desván de emociones inacabadas. Un poema sin final. Ese lugar del planeta Tierra que no para de lanzar estímulos cada segundo. Ya poetizó Lorca en su ' Poeta en Nueva York ' que por estos lares «No duerme nadie por el cielo» y «No es sueño la vida». Son muchos los escritores que han imaginado la Gran Manzana. Uno de ellos fue el novelista y premio Nobel Gabriel García Márquez , que en la década de 1950 escribía sobre la ciudad sin haberla pisado. La conocería por primera vez en 1961, por motivos literarios y para impartir sus clases como profesor visitante en la Universidad de Columbia. ¿Qué pensaba el premio Nobel de Nueva York? ¿Era realmente la ciudad como se la imaginó? Las respuestas a algunas de esas incógnitas las podrá encontrar el lector en 'Macondo York' (Sial Pigmalión, 2025) del diseñador gráfico colombiano Iván Onatra. Se trata de un muestrario bilingüe donde se combinan fotografía y diseño, que desgrana la relación del Nobel con la ciudad que nunca duerme. Tal como cuenta el autor, en esta obra «se funden Macondo y Nueva York como dos elementos multiculturales e idílicos. Lo mágico se entrelaza con lo cotidiano y lo extraordinario con lo absurdo». En esta obra colorida dialogan la tipografía y la imagen, dos elementos por los que el diseñador siente una gran atracción: «Las palabras de Gabo sobre Nueva York se convirtieron en la amalgama que me permitió seleccionar y ordenar una parte de las 13.000 imágenes que he tomado del entorno neoyorquino», confiesa Onatra a ABC. El diseñador colombiano, aunque neoyorquino de adopción, quiso trabajar con cientos de letreros, grafitis y anuncios urbanos con el fin de «rescatar la relación compleja y casi secreta de Márquez con la ciudad». Onatra descubrió que el 5 de junio de 2014, el alcalde Bill de Blasio dedicó ese día a García Márquez. «Casi nadie lo sabe y cuando me enteré, me di cuenta de que era necesario sacar este proyecto adelante», explica. Para no caer en malentendidos, el artista trabajó detenidamente la documentación y decidió «partir de un estudio validado por la Fundación Gabo » para confirmar que las frases que acompañan a las fotografías no fueran erróneas. «No quería caer en ese error de atribuirle frases que nunca escribió», confiesa el autor destacando que los textos reunidos siguen siendo de especial actualidad y contundencia. «Nueva York es de todos nosotros y de todo el mundo… Una ciudad de toda la humanidad», escribió García Márquez en 1985. Es una de las frases que rescata el diseñador colombiano en un libro repleto de fotografías , carteles, anuncios y mensajes subliminales acordes a las frases del Nobel. «Los letreros de cualquier ciudad hablan, gritan, cantan y pueden convertirse en poesía, pero Nueva York lo hace con una intensidad particular», detalla. Su proyecto, cuya semilla salió del taller 'Narrar Nueva York desde la mirada de Gabo', intenta demostrar que «el realismo mágico es universal» y lo traduce en « señales urbanas seleccionadas con humor y un toque neoyorquino ». Aunque el libro deja espacio a la interpretación del lector, Onatra afirma que más que buscar una lectura intelectual, le interesa «despertar la sensibilidad del lector hacia el poder de observar, viajar, detenerse y escuchar lo que la ciudad y sus habitantes comunican a través de paredes, postes o alcantarillas». 'Macondo York' (Sial Pigmalión, 2025), de Onatra, ha traspasado lo literario. Tal como cuenta a nuestro periódico, la experiencia sensorial fuera del libro se amplifica con exhibiciones en otros formatos. Por ejemplo, con la creación de una pieza musical de la colombo-neoyorquina María Linares fusionando sonidos colombianos con los de la Gran Manzana. Incluso ha querido ir más allá diseñando una fragancia que describe «tan caribeña como Cartagena de Indias y sofisticada como Manhattan». ¿Nos confiesa cuál es el segundo autor en el que está trabajando? «El segundo autor también lleva el apellido García y nació en España . Mantendremos la misma diagramación, el número de fotografías y de páginas. Lo único que lo diferenciará es que el libro tendrá un color distinto».