Las claves del Real Madrid renacido de Arbeloa: nuevo espíritu, doble uve y una queja
Para el Real Madrid de Álvaro Arbeloa, el derbi contra el Atlético de Madrid, fue una prueba de identidad. De cómo responde un equipo cuando las cosas se complican y empujan el partido y LaLiga hacia el límite. El Real Madrid se agarra a LaLiga, ha encontrado a Pitarch, ha subido su nivel de juego y ha encontrado lo que no ha tenido casi nunca esta temporada: espíritu.
El espíritu como identidad
Perder el derbi ante el Atlético en casa, con el Barcelona siete puntos por delante en la clasificación era el escenario definitivo, la caída de telón en LaLiga y un golpe moral para la Champions. Y con el gol de Lookman algo así se sintió en el Bernabéu. Y volvió a pasar después, tras el trallazo de Nahuel Molina. Pero fue ahí cuando el Real Madrid respondió en cinco minutos con el 3-2 y sobre todo, cuando se vio con una menos y el partido se convirtió en un asunto de resistir. “Hemos demostrado una fortaleza mental y un carácter dignos de esta camiseta y de este escudo. Es lo que más me ha gustado del equipo", decía Arbeloa después del encuentro, feliz por fin de que lo que sucedía en el campo coincidiera con la visión que ha estado dando él de lo que es el madridismo.
Más físico
Una de las controversias del Real Madrid esta temporada era el aspecto físico. El club impuso a Pintus a Arbeloa y hay quien dice que el preparador físico fue un punto de discordia entre Xabi Alonso y la entidad. El Real Madrid está mejor, sobre todo algunos futbolistas, como Valverde, que necesitan su mejor forma para destacar. Y después, durante los trece minutos finales con diez jugadores, cuando había que aguantar, el físico del equipo blanco le dio para aguantar los tres puntos y la vida. "Me siento muy contento porque he trabajado toda la temporada para partidos como estos y cuando llega este momento de la temporada no sé qué pasa conmigo, que siempre mejoro a estas alturas", decía después del partido Vinicius,
La doble V
El brasileño, que estuvo gris en la primera mitad, fue esencial en la segunda. Tiró el penalti como si fuera un experto y marcó el gol decisivo. Más que él, el papel de Fede Valverde es el que ha cambiado todo. "En los malos momentos, estos dos siempre encuentran la forma de aumentar su nivel y ayudar al equipo. En los momentos en los que hemos tenido muchas lesiones, siempre han ayudado al equipo. Fede es un gran ejemplo de actitud y Vini es un ejemplo de cómo recuperarse de un momento difícil. Lo que están haciendo ahora es increíble", decía Bellingham. Seis goles en cinco partidos lleva el uruguayo, números de un delantero que simula ser centrocampista.
Estrellas o secundarios
Sin Brahim Díaz, el empate no hubiese llegado. "Está entendiendo bien lo que quiero de él en esa posición de enganche o de falso nueve. Nos ayuda muchísimo en la salida de balón, cuando los rivales se encierran tiene mucha libertad para moverse entre líneas", decía Arbeloa, que reconoció que el delantero le pidió más minutos. Su papel en un momento decisivo para el equipo esta temporada, ha sido clave. Ha dado fútbol y densidad a un centro del campo que se rompía. Como él, Pitarch, que tampoco contaba ha dotado al once de otro dinamismo. De ahí que ahora la prueba de Arbeloa sea crucial: tiene que volver a jugar con las estrellas, que deben elevar el nivel ofensivo del equipo y, sobre todo, no dañar el defensivo.
La roja polémica
El Real Madrid celebró la victoria, pero los medios del club mostraron su indignación por la tarjeta roja que vio Valverde tras una patada abajo y fuerte a su archienemigo Baena. "Es una entrada como hay muchas y muy abajo, sin posibilidad de hacer daño ni de lesionar al rival", explicó un Arbeloa muy sereno.
