El Coliseo de Roma completa su perímetro original: así es el nuevo y controvertido paseo de mármol
Ahora los turistas podrán sentarse a descansar alrededor de uno de los monumentos más populares del planeta
Este pequeño pueblo, que destacó en la Edad Media y en el Barroco, alberga gran parte de la historia ferroviaria italiana
El Coliseo de Roma luce una nueva incorporación que no ha dejado indiferente a nadie. Hace solo unos días, se colocó un gran paseo hecho con bloques cuadrados de mármol que permitirá a los turistas que viajen hasta la capital italiana sentarse y contemplar uno de los monumentos más famosos del mundo: solo en 2025, recibió 9 millones de visitantes.
El proyecto, firmado por el famoso arquitecto Stefano Boeri, busca “democratizar” el monumento. “Hemos llevado a cabo un trabajo filológico para permitir a la gente sentirse dentro del Coliseo aunque no esté en su interior. Este será un lugar de descanso y para pensar antes y después de haber visitado el monumento”, explicó el arquitecto a EFE.
La colocación de los bloques no es aleatoria. Hace miles de años, cuando los romanos acudían a esta arena para ver las batallas entre gladiadores y animales, se agolpaban bajo dos arcadas formadas por columnas de mármol que se elevaban hasta 50 metros de altura. Allí esperaban para entrar y tomar asiento. Esos arcos desaparecieron hace mucho tiempo, pero el nuevo paseo se ha proyectado en el mismo lugar.
“Los bloques de mármol travertino están colocados exactamente donde se asentaban los pilares originales. Nuestra idea era devolver al público la percepción de la proporción de las arcadas y las bóvedas de los arcos que daban acceso al centro del Coliseo”, explicó Boeri a Associated Press en una entrevista.
Una de las peculiaridades de este paseo es que, para conseguir las losas de travertino que se han colocado alrededor, los restauradores han utilizado las mismas canteras en las que los antiguos romanos extraían las suyas. En la actualidad, estas losas se siguen utilizando para construir nuevos edificios tanto religiosos como gubernamentales, e incluso viviendas privadas.
La polémica está servida
El paseo, al que cualquiera puede acceder gratis sin necesidad de pagar la entrada del Coliseo, no ha tardado en convertirse en objeto de debate. El arquitecto y profesor de Restauración de la Universidad Roma Tres, Michele Zampilli, es uno de los que más lo ha criticado. “Es feo e inoportuno. No tiene sentido”, compartió con EFE.
Su mayor preocupación tiene que ver con el efecto que estos bloques de mármol repartidos por el suelo provocarán no solo en el monumento al que están pegados, sino en Roma en general. “Prácticamente se permitirá a los turistas acampar ante el Coliseo, creando aglomeraciones que empeorarán la impresión del turismo masivo que afecta a la ciudad”, añadió.
