Nuevo Audi e-tron GT: aún había más
La marca alemana mejora el rendimiento y la autonomía de las versiones existentes y añade otras dos, una de ellas con 925 CV y aceleración de Fórmula 1
Si alguien creía que Audi había llegado al summum de lo que podía ofrecer en el ámbito de los modelos eléctricos con el e-tron GT presentado ahora hace cinco años, la marca lo ha desmentido con una puesta al día del modelo que lo mejora en todo. Las dos versiones ya existentes ven incrementados tanto su rendimiento como su autonomía, y surgen otras dos que amplían y refinan el catálogo, una de ellas capaz de prestaciones sencillamente de locura.
El e-tron GT, un superdeportivo eléctrico de cinco metros de longitud y 1,96 m de anchura, se construye prácticamente de modo artesanal con base en la plataforma J1, compartida con el Porsche Taycan. Cuenta con una arquitectura de 800 V que incluye una batería de 105 kWh brutos que ahora se beneficia de una mayor densidad energética y puede recuperar del 10 al 80% de su capacidad en 18 minutos haciendo uso de un cargador de (máximo) 320 kW.
El gran turismo alemán eleva la capacidad de recuperación de energía a 400 kW y la de desaceleración, a 4,5 m/s2. Mediante las levas colocadas en el volante, pasa de los 0,65 m/s2 del modelo anterior a los 1,3 m/s2 del actual.
Con estos mimbres aventajados, Audi ha configurado una nueva gama que se despliega en cuatro variantes. Arranca con el e-tron GT quattro, de 585 CV, que acelera de 0 a 100 km/h en 4 segundos, alcanza los 245 km/h y puede recorrer hasta 622 km en ciclo WLTP, más de 100 km más que antes; le sigue el nuevo S e-tron GT, que con 680 CV llega a los 100 km/h desde parado en 3,4 segundos y tiene la misma punta que su hermano menor y 608 km de autonomía.
A continuación llega la artillería pesada, compuesta por las versiones que llevan las siglas RS por delante: el RS e-tron GT dispone de nada menos que 857 CV, acelera hasta los 100 km/h en 2,8 segundos -valores ya de Fórmula 1- y presenta un alcance de 599 km, de nuevo más de 100 km por encima del que proporcionaba el modelo original de 2021.
En la cúspide de la gama reina el nuevo RS e-tron GT Performance, de 925 CV, 2,5 segundos de aceleración de 0 a 100 km/h y 592 km de autonomía. No hace falta insistir ni poco ni mucho en el rendimiento de un monstruo como este -el más potente fabricado nunca por Audi-, con el que los adelantamientos duran menos que un parpadeo y la salida desde parado en modo launch control es de las que marean al conductor.
Los dos modelos RS alcanzan los 250 km/h de velocidad máxima y disponen en el volante de un botón rojo en el que se lee la palabra boost y que abre a espuertas -durante 10 segundos- el abrumador chorro de potencia disponible.
Todos los e-tron GT llevan de serie suspensión adaptativa. Como opción se ofrece otra de tipo activo que se ocupa de compensar el movimiento de balanceo de la carrocería y de regular por sí sola la presión sobre las cámaras superior e inferior del amortiguador para una mejor adaptación de la marcha a las condiciones de la conducción.
Opciones incontables
Las dos variantes básicas montan llantas de acero de 18 pulgadas con pinzas de freno negras en el e-tron GT quattro y rojas en la versión S. Los RS incorporan llantas de 20 pulgadas de acero y carburo de tungsteno con pinzas en negro que las dos primeras versiones pueden equipar opcionalmente. Desde el S e-tron GT cabe contar, también como opción, con frenos cerámicos montados en llantas de 20“.
En cuanto a la carrocería, los RS y RS Performance lucen, respectivamente, partes en carbono brillante y carbono de tipo camuflaje. La paleta de colores para todos incluye nueve tonalidades, más todo el mundo de posibilidades que pone a su alcance el catálogo de Audi Exclusive.
Lo mismo cabe decir de la variedad de llantas disponible, que comprende al menos nueve opciones entre 19 y 21 pulgadas, y sobre las aplicaciones interiores, ahora con novedades como el vanadio, el abedul y el carbono de camuflaje que se agregan al carbono que ya estaba a disposición de los clientes del exclusivo modelo alemán.
Se ofrecen también asientos deportivos tapizados de cuero natural y sintético, asientos deportivos Plus con tela Kaskade y microfibra Dinamica (ambos materiales sintéticos) y asientos deportivos Pro que llevan cuero perforado con diseño de panal.
Por último, Audi introduce un nuevo volante cuyos botones vuelven al añorado sistema de ruleta mecánica, esto es, sin los botones hápticos que tan poco convencían (con razón) a los usuarios del primer e-tron GT. Las versiones RS, como decíamos, añaden el botón rojo boost y otro del mismo color y con las siglas RS que da acceso a los diferentes modos de conducción.
Para disfrutar del raudal de sensaciones que proporciona el deportivo de Audi, incluido un sonido que no es artificial propiamente hablando sino una amplificación del escaso ruido que genera -sí- cualquier motor eléctrico, hay que preparar 111.700 euros si se escoge el e-tron GT quattro y 130.280 en el caso del S e-tron GT.
Acceder al universo RS cuesta 153.800 euros si hablamos de la versión de 857 CV y 166.900 euros para quien opte por el imperial RS Performance. Por si esto fuera poco, Audi ofrece por 11.650 euros un Paquete Gran Turismo Pro que suma luces oscurecidas, head-up display, faros matrix led con luz láser, equipo de sonido Bang&Olufsen con sonido 3D, asientos deportivos Pro provistos de ventilación y función de masaje, paquete de iluminación ambiente y dotación de asistentes de conducción Plus.
