César Pontvianne: «Trabajo, trabajo y trabajo son las fórmulas que hay para que sigamos creciendo»
Este salmantino de altos vuelos tiene las cosas muy claras, las empresas son los «grandes culpables» de generar riqueza y oportunidades en los territorios. Además considera que a las compañías ya no las detienen, ni unas elecciones. Y confirma que pymes, autónomos y emprendedores siempre tendrán al lado a Iberaval para que los proyectos increíbles que quieren lleva a cabo no se queden en un cajón y ofrezcan oportunidades a esos territorios. Y todo ello a través del trabajo.
Acaban de celebrarse unas elecciones en Castilla y León, ¿cómo las valora?
Los resultados han aportado cierta dosis de sorpresa, no demasiada la verdad, pero sí han dejado claro que las alianzas deben existir, y a partir de las mismas se debe propiciar estabilidad para la gobernabilidad. Lo que creo que todos deseamos es que esto se produzca pronto, porque los periodos de impass afectan mucho no sólo a las empresas, también a la prestación de servicios que brindan las administraciones.
¿Cómo puede afectar al sector económico de Castilla y León?
Estos parones ralentizan, pero también es cierto que las empresas, en un contexto como el que vivimos desde hace ya varios años, ya no se detienen. Deciden, actúan y, por lo general, crecen. Y, a mi modo de verlo, así aciertan. En cierta manera, las pymes, los autónomos y los emprendedores están demostrando su valía y la capacidad que tienen para contribuir al bienestar de los territorios con ese caminar firme.
¿Qué balance hace de 2025?
Iberaval representa más de una quinta parte de todo su sector en España, cuando la comunidad autónoma alberga, aproximadamente, al 5 por ciento de la población española y a un porcentaje parejo de empresas sobre todas cuantas existen en el país. Creo que Iberaval es una historia de éxito que hay que contar, pero no sólo por lo que representa la entidad, sino porque detrás hay miles y miles de proyectos increíbles que han salido adelante por el empeño de sus impulsores, pero también por nuestro apoyo. Y creo que hay que contarlo porque los castellanos y leoneses somos demasiado humildes. En 2025 volvimos a crecer y estamos convencidos de que, con la cautela que siempre nos ha caracterizado, lo seguiremos haciendo. Yo digo que hay tres fórmulas para lograrlo: trabajo, trabajo y trabajo.
¿Y cómo afrontan el 2026?
El año ha empezado bien, a pesar de la situación geopolítica global, pero, como le decía antes los empresarios han aprendido a sortear los peligros, en ocasiones porque no les afectan directamente, y en otras porque saben localizar soluciones que varían su paso, pero que les llevan al mismo lugar. En nuestro caso, llevamos tiempo trabajando para mejorar procesos, para tener una mejor y mayor prescripción propia, y estamos inmersos en un plan estratégico que busca potenciar esa función clave que tenemos como aliados estratégicos de pymes, autónomos y emprendedores en su búsqueda de financiación.
El año pasado eran los aranceles, y este año la guerra. La situación internacional no ayuda mucho...
Lo cierto es que la incertidumbre paralizante ha quedado en el recuerdo de las pymes, que llevan desde hace seis años enganchando contextos complejos, por una pandemia, por la guerra de Ucrania, por la implementación de aranceles… La cuestión es que si usted habla con un empresario, casi de cualquier sector, le dirá que tiene como propósito crecer más. El PIB aumenta, el empleo marca cifras que no recordábamos ya, parecidas a las previas a la crisis de 2008. En general, todos esos golpes han servido como aprendizaje y la empresa ha sabido adaptarse a cada momento. ¿Ha sido sencillo? En muchas ocasiones no, y no se les ha reconocido por ello -a veces, al contrario-. Por ese motivo, la política en general ha logrado que quienes la protagonizan vayan por un lado, y la sociedad y la empresa, por otro.
Y en el ámbito nacional, la incertidumbre política que se vive cómo les puede afectar.
Mire: Iberaval ha operado con gobiernos de diferentes signos en los territorios en los que tiene presencia, y todos ellos han entendido la utilidad que brindamos a las empresas ante un envite tan relevante en su día a día como es el acceso al crédito. La afectación que podemos tener, siendo una empresa que presta servicios a otras empresas, puede ser pareja a la que tenga cualquier otra, pero no es especialmente relevante. Seguimos remando.
-A pesar de ello se siguen expandiendo y llegando a más territorios...
Iberaval opera en diferentes territorios con solvencia, tiene un canal digital iberaval.es que es muy potente en captación de operaciones. Como le indicaba antes, un elemento que ha ayudado mucho para lograr esa presencia interterritorial tiene que ver con nuestra capacidad para adaptarnos a los diferentes contextos y a los empresarios de cada lugar.
¿Cuáles son los principales retos para este año?
Nuestro propósito, desde hace 45 años que empezamos a funcionar, siempre ha sido, es y será el mismo: lograr que ningún proyecto viable se quede sin financiación. Y a ese, añadiría otro en este momento: apoyaremos hasta donde podamos a empresas para que crezcan en sus proyectos, para que no se marchen de aquellos sitios en los que contribuyen a fijar población y a pagar impuestos.
¿Cuáles son las principales demandas de sus socios?
En línea con lo indicado, menos burocracia, y mayor apoyo real a sus proyectos. Esto Iberaval lo sabe bien y, gracias a sus alianzas con la Junta de Castilla y León, el Gobierno de La Rioja o el de Cantabria, entre otras administraciones, facilita recursos que dan ese empujoncito tan necesario para que se conviertan en realidad iniciativas dibujadas en el papel.
Son una figura clave para que se pongan en marcha nuevos negocios. ¿Todavía hay valientes que se atreven a ello?
Los hay, los hay. Mire: en Iberaval, durante el pasado año, un 12 % de las iniciativas respaldadas correspondían a pymes con menos de dos años que, técnicamente, se consideran nuevas empresas. Hay que ser claro: no vale cualquier cosa, pero es cierto que con empeño, dedicación, algunos fondos propios para demostrar también compromiso… con esas mimbres es posible echar a andar un negocio. Ojalá muchos más optaran por emprender en nuestro país.
