Cuándo es el Bando de la Huerta 2026 y cuál es el origen de la fiesta murciana
En el siglo XIX, los churubitos (señoritos) idearon la costumbre de lanzarse a las calles ataviados como si fueran perullos (huertanos) en un tono de sátira y burla
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Lo que nació como parodia y carnaval satírico en el siglo XIX se ha convertido con el paso del tiempo en homenaje, identidad y orgullo murciano. El Bando de la Huerta es el momento más esperado de las Fiestas de Primavera de la capital murciana. Una celebración con 170 años de tradición que llena las calles de la ciudad de alegría y color. Murcianas y murcianos ataviados con sus trajes populares, refajos, zagalejos, corpiños, zaragüelles, chalecos y esparteñas, recorren en sus carrozas huertanas las principales arterias de la capital, donde los bailes improvisados al son de las postizas (castañuelas) contagian a propios y extraños el ambiente festivo. Una parada en las barracas es obligatoria para degustar las tapas murcianas más típicas como el zarangollo (calabacín con huevo), los michirones (habas con jamón), el pastel de carne o los paparajotes (hojas de limón rebozadas en masa frita y azucarada).
El primer martes tras la Semana Santa está marcado en el calendario de todos los murcianos para celebrar su fiesta grande, que arranca con una ofrenda floral a la Virgen de la Fuensanta y una misa oficiada en la Catedral. Por la tarde, se celebra el popular desfile de carrozas, adornadas con motivos huertanos, grupos de bailes folclóricos, o gigantes y cabezudos. Durante el desfile se reparten alimentos típicos de la huerta y bebidas a los asistentes. Pero una de sus señas de identidad más propias son la soflamas panochas, textos escritos en la lengua vernácula de la huerta que encierran un tono satírico.
No son pocas las palabras que atesora el panocho: pésoles (guisantes), alcanciles (alcachofas), cascaruja (frutos secos) y la tan popular, acho y acha, se suman entre otras a los churubitos, que era como se referían los huertanos de la época a los señoritos de la ciudad. Mientras que los señoritos llamaban perullos a los huertanos. En los churubitos del siglo XIX está el origen del Bando de la Huerta. Para alargar el carnaval, los churubitos idearon la costumbre de lanzarse a las calles ataviados como si fueran perullos en un tono de sátira y burla.
Los churubitos, jóvenes estudiantes y profesionales acomodados del barrio de San Antolín, exageraban los modales de los campesinos humildes de la huerta cuando iban a la ciudad a vender lo que producían y comprar aquello que necesitaban. Durante la primera década, la comitiva partía de la plaza de toros de San Agustín, en el barrio de San Andrés. Tras un parón de unos años, en los 70 del siglo XIX se recuperó la costumbre, y fue en ese punto cuando empezaron a mezclarse perullos y churubitos, parodiando ambos las formas de los otros.
Pero tras la riada de Santa Teresa, el 14 de octubre de 1879, con más de 700 muertos y la pérdida de más de veinte mil cabezas de ganado, la fiesta se debilitó hasta el año 1900, cuando resurge con más fuerza y empieza a tomar la forma del Bando de la Huerta. Y es tras 1950 cuando se empieza a institucionalizar como las Fiestas de Primavera, con las peñas huertanas como representantes de esa identidad murciana.
A lo largo del tiempo la costumbre se quedó, pero adquirió el matiz de fiesta tradicional y de respeto a las costumbres y vestimentas de antaño, convirtiéndose en una de las fiestas por excelencia de la Región de Murcia. El Bando de la Huerta está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
La huerta, a la calle
Si te apetece conocer un poco mejor el ambiente de estas fiestas, anota bien en tu agenda el próximo fin de semana, cuando arrancan ya algunas de las celebraciones y citas importantes. Este domingo 5 de abril se inaugura ya el Entorno Huertano, en la Plaza Santiago Apóstol de la pedanía de Santiago y Zaraiche, donde podrás zambullirte en el ambiente y la vida de la huerta murciana, con una recreación gastronómica, cultural y festiva del mundo rural. Ese mismo día, a las 20.30 horas, tendrá lugar la apertura oficial de las barracas en el Jardín del Malecón, pegado al Río Segura, en Murcia capital. Los coros y danzas de varias peñas animarán esta primera noche de fiesta.
No muy lejos, en la Plaza del Cardenal Belluga, también el domingo el Teatro Real inaugura un escenario itinerante con un recital lírico a cargo de tres cantantes y un pianista. El repertorio incluye arias y dúos de ópera y zarzuela. Son de acceso libre y también a las 20.30 horas.
El lunes, y para seguir calentando motores para el día grande, durante toda la mañana puedes participar en el concurso de michirones, aunque sea en la degustación, en la Plaza Fotógrafo Verdú. También por la mañana tendrá lugar la ofrenda en el Monumento a la Huerta de las reinas de la fiesta. Para este día, centrado en los más pequeños, hay previstas manualidades huertanas en la Glorieta de España y, a las cinco de la tarde, el desfile del Bando de la Huerta Infantil.
Música, baile, gastronomía y tradición
El día grande de las fiestas llega el martes con el Bando de la Huerta. A las diez de la mañana se celebra una procesión y misa huertana en honor a la Virgen de la Fuensanta, animada por el coro y rondalla ‘San Basilio el Grande’ de la peña La Parra. A la una de la tarde está programada la 'gran tronaera aérea' (fuegos artificiales) desde la Glorieta de España, y a las cinco de la tarde arranca el Desfile del Bando de la Huerta, que este año cumple 175 años.
El desfile parte de la Plaza González Conde y termina en la Plaza Circular. Es el momento más esperado por todos los murcianos y murcianas. Si tienes la oportunidad de colarte en sus fiestas, es la mejor oportunidad para vivir esta explosión de colores, música, bailes y ambiente. Durante el recorrido, es habitual ver huertanos y huertanas bailando la jota, grupos folklóricos haciendo sonar ritmos tradicionales y algunos participantes en el desfile repartiendo longaniza seca, habas, morcillas o frutas desde sus carrozas.
