Hace algunos años, un –por entonces– alumno del colegio de la Comunidad Judía de Madrid se interesó, durante una vista que hicimos juntos a la iglesia románica de Sotosalbos, por la función de un pequeño cáliz de plata expuesto en el tesorillo de la sacristía. Le hablé de la Eucaristía y de su institución por Jesús en el séder de Pésaj del año 33 de la era común, 3793 desde la creación del mundo según el judaísmo. «¿Cómo? ¿Me vas a decir que Jesús era judío?», preguntó. «Me temo que sí –le dije–, y usó una copa como esta o parecida para el kidush, la bendición que dirigimos a Dios por habernos dado el vino que alegra el corazón del...
Ver Más