El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado a los partidos políticos que impulsaron la ley de eutanasia «una reflexión apartidaria» tras el caso de Noelia del Castillo y ha anunciado que su partido aprobará «una ley estatal de paliativos, de protección física y apoyo psicológico» si llega a La Moncloa «para que el Estado no ofrezca como única opción la de morirse». El líder de la oposición ha avanzado esta propuesta en una entrevista concedida a Servimedia, en la que sostuvo que ha habido «un fallo evidente de las administraciones públicas, sin nombrar a ninguna en concreto, y un abandono durante muchos años del Estado español a Noelia ». Feijóo ya defendió en las horas posteriores a que la joven de 25 años recibiera la prestación para morir que «el progreso de España no se puede medir en el número de muertes que permite, sino en el número de vidas que acompaña hasta el último suspiro». Ahora, da un paso adelante y plantea la necesidad de aprobar una ley estatal de cuidados paliativos, aunque no aclaró si derogaría la ley de eutanasia de llegar a la Presidencia del Gobierno. «No me gustaría en este momento reabrir un debate sobre una ley que además nosotros no hemos apoyado», señaló. Varias comunidades autónomas ya cuentan con sus propias leyes de cuidados paliativos. De hecho, él aprobó una como presidente de la Xunta de Galicia en 2015 y dio a entender durante la entrevista que puede marcar las bases de su propuesta estatal. Entre los principios que recoge el texto, se habla de «defender proactivamente la libertad, la autonomía y la voluntad de la persona, respetando sus deseos, prioridades y valores en el proceso del final de su vida». Feijóo considera que ahora se abre una ventana para hacer «una reflexión apartidaria» a la que instó, principalmente, a «aquellos partidos que apoyaron esta ley». No obstante, reconoció que el «conjunto de la clase política» debe ser partícipe para analizar «por qué el Estado ha fallado a Noelia» y por qué se ha producido «el primer caso de eutanasia de una chica de 25 años que hace estremecer a cualquier conciencia». «Noelia no ha tenido la suerte de nacer en una familia estable, ha estado ingresada en un centro de menores, ha vivido circunstancias de una enorme carga emocional, ha intentado suicidarse y ha pedido por los cauces reglamentarios poner fin a su vida. Y hay un abandono y un fracaso evidentes del Estado, que no ha sido capaz de atenderla y de ayudarla a sobreponer esa situación anímica, emocional y personal», dijo. «No es fácil hablar de este tema, pero lo que sí le aseguro es que aquí ha habido un fallo, hemos de reconocerlo, y Noelia se ha ido sin que hubiésemos sido capaces de evitarlo. Nuestro planteamiento es hacer, proponer y aprobar si llegamos al Gobierno una ley estatal de cuidados paliativos para garantizar el apoyo físico y psicológico a cualquier persona residente en España. Y, por tanto, la opción de morirse no puede ser la norma, tiene que ser la excepción de todas las excepciones», añadió. Sin embargo, la ley de eutanasia no recoge la muerte como «única opción», ya que en su artículo 5 obliga a que el paciente reciba información completa sobre su proceso, incluidas «las diferentes alternativas y posibilidades de actuación, entre ellas, los cuidados paliativos». Además, el artículo 8 regula un procedimiento con varias evaluaciones médicas independientes para verificar que la decisión es libre e informada. Con estas declaraciones, Feijóo se posiciona por primera vez en el debate de la eutanasia. Un año antes de su llegada a Génova, el PP de Pablo Casado votó en contra de la ley en el Congreso y elevó el asunto al Tribunal Constitucional, que desestimó el recurso en septiembre 2023, ya con Feijóo en Madrid. La dirección nacional del partido no se posicionó entonces, ni tampoco en el Congreso Nacional de julio, en el que se aprobó una nueva ponencia política. El texto se limita a defender un sistema de cuidados paliativos «mejor dotado y humanizado» garantizándolos «a quienes más lo necesitan hasta el último suspiro». La Fundación FAES, presidida por José María Aznar, saludó a través de Miguel Ángel Quintanilla, diputado del PP, que «esa ausencia puede entenderse legítimamente como la decisión de mantener disponible un espacio para dar continuidad al libre debate interno, que ha de proseguir» porque son «cuestiones esenciales que la sociedad española -y todas- también mantiene abiertas». Feijóo considera ahora, en la entrevista en Servimedia, que «antes de regular la excepción, que es la muerte, hay que ocuparse de la norma, que es garantizar la vida». «Es un principio que puede compartir cualquier persona con independencia de su ideología».