La exhibición de Tadej Pogacar en el Tour de Flandes ha quedado ligeramente empañada por la polémica. Todo sucedió a los 60 kilómetros de la salida, cuando se cerraba un paso a nivel en el momento en el que pasaba el pelotón. Varios corredores, entre ellos Pogacar y Evenepoel decidieron pasar mientras bajaban las barreras, algo que con la normativa en la mano es sancionable. No obstante, los jueces optaron por hacerles esperar para evitar una descalificación masiva. «Está terminantemente prohibido cruzar un paso a nivel cuando la barrera está bajada o bajándose, o cuando las señales luminosas y acústicas de aviso están activadas», especifica la normativa actual. No obstante, el propio espíritu de la normativa establece que, si varios corredores logran cruzar antes de que se cierren las barreras y otros no, se consideraría un incidente de carrera. El Reglamento del Deporte Ciclista, en sus artículos 2.3.034 y 2.3.035, incluye descalificación, suspensión de hasta un mes y multas de entre 200 y 5000 francos suizos por saltarse un paso a nivel, normativa que fue endurecida en 2016 al producirse una infracción grave en una París-Roubaix, la de 2015, con 30 corredores cruzando unas vías de tren sin poder ser identificados. Ahora, el ganador del 'Monumento' flamenco, además de los dos últimos Tour de Francia de forma consecutiva, se enfrenta también a la justicia belga y a ser procesado por las autoridades, junto con varios ciclistas más entre los que están Remco Evenepoel y Mads Pedersen, por haber cruzado el paso a nivel con la luz roja que impedía pasar. Un hecho insólito que obligó a parte del pelotón a detenerse, pero no todos pararon ante las señales de prohibido el paso. Según varias informaciones, la fiscalía de Flandes Oriental tiene previsto identificar a los corredores del grupo de cabeza e imponerles sanciones. Los corredores podrían ser inhabilitados para competir durante al menos ocho días y recibir multas que oscilan entre los 400 y los 5.000 euros. En el peor de los casos, aunque poco probable, podría suponer la descalificación. Y es que según el reglamento de la Unión Ciclista Internacional (UCI), los ciclistas deben detenerse en los pasos a nivel cuando el semáforo está en rojo. Pogacar, Evenepoel y Pedersen cruzaron antes de que se bajaran las barreras. La fiscalía de Flandes aseguró que hay veinte ciclistas implicados: «Se identificará a los infractores y se levantará un acta», explicó el fiscal. El ciclista esloveno se defendió tras alzar el título de campeón: «De repente, tres tipos saltaron a la mitad de la carretera y nos dijeron que paráramos. ¿Cómo se puede parar en un segundo? Deberían haberlo hecho antes, no a diez metros de la barrera», se justificó. Desde el entorno de Pogacar se espera que este incidente no le afecte en su próximo reto el tercer Monumento, la París-Roubaix que se celebra el próximo domingo y que es la gran clásica que aún se le resiste. Tras ganar los dos primeros Monumentos (Milán-San Remo y el Tour de Flandes, Pogacar quiere completar el quinteto en un mismo año. Tras la de este próximo fin de semana en Francia, quedarán la Lieja-Bastoña-Lieja y el Giro de Lombardía. «No puedo evitar sentirme satisfecho y sin duda estaré motivado para la próxima semana. Disfrutaré de los adoquines», apuntó el esloveno. El último caso similar y que acaparó numerosos titulares aconteció en la París-Roubaix (la misma que se celebrará este próximo fin de semana), la de 2015. Entonces, la compañía nacional de ferrocarriles de Francia, la SNCF, llevó a los tribunales la maniobra de un grupo de ciclistas que se saltó un paso a nivel a pocos segundos de que cruzara un tren de alta velocidad. La SNCF denuncia el comportamiento «irresponsable» de los ciclistas que «atravesaron deliberadamente y contra toda normativa de seguridad un paso a nivel cerrado», en unas impactantes imágenes registradas por las cámaras de televisión y que «pudieron acabar en tragedia», publicaron. «Un tren de alta velocidad que pasó por la vía algunos segundos después podría haber golpeado al pelotón. La SNCF ha decidido poner una denuncia contra 'X', dejando que la investigación determine las responsabilidades y los autores», agregó la compañía en un comunicado. La arriesgada maniobra, a 87 kilómetros de meta, se saldó sin víctimas y cortó el pelotón entre quienes franquearon la barrera y quienes no se atrevieron a hacerlo al ver que llegaba el tren. Finalmente, el alemán John Degenkolb se hizo con la victoria en el «infierno del norte», la gran clásica del pavés, batiendo al esprint a sus seis compañeros de escapada.